En memoria de Aurelio Nuño (1949-2022)


Alfonso Maldonado Gómez*

Estudió arquitectura en la Universidad Iberoamericana de la Ciudad de México, al egresar en 1973 tuvo la certeza de colaborar con notables arquitectos que le influyeron, Rodolfo Barragán Schwarz, Carlos Mijares Bracho y Teodoro González de León. En 1984 junto a dos de sus compañeros de la universidad, entendieron que para dar mejores soluciones a los proyectos, era necesario el trabajo colectivo y deciden dar el gran paso de crear una sociedad y fundar, Nuño - Mac Gregor - de Buen Arquitectos¹. Diversas sedes del Colegio Alemán, estaciones de Metro, el corporativo IBM Santa Fe, el Poliforum León, la biblioteca de la Facultad de Medicina de la UNAM, o sus propios hogares son algunos ejemplos de la calidad de su trabajo que ha sido reconocido y distinguido en diversas ocasiones.

La primera impresión que se podía percibir de Aurelio era de alguien sereno, discreto y racional, pero como arquitecto era riguroso en su trabajo, apasionado de su profesión; notabas que trabajaba hasta en días de asueto, llegaba a la oficina con una serie de apuntes y dibujos en los que había trabajado el fin de semana. Siempre trazando a mano en papel y en últimos meses en su iPad, lo observabas en su escritorio dibujando durante horas analizando un proyecto, estudiando una fachada o resolviendo el mínimo detalle de herrería o carpintería. Sus croquis eran muy precisos, al pasar la información a la computadora te sorprendía la noción que tenia del espacio y la escala.

Siempre pendiente de todo, cuando no se encontraba en la oficina era por que regularmente estaba en una junta o visitando la obra para supervisar que todo marchara de forma correcta, siempre observador, podía detectar el más leve error, pero lejos de buscar culpables, buscaba una solución. Un profesional respetuoso con clientes y trabajadores por igual. Como jefe estaba dispuesto a escuchar, enseñar y compartir. Exigente cuando era necesario, a veces podías sentir cierta presión por una entrega, pero conocía las capacidades de cada uno y nunca te pedía nada que no pudieras realizar a tiempo. El trabajo en equipo era indispensable y solía reunir a todos los involucrados para explicar el proyecto, lograr entenderlo y poder trabajar en sintonía. Te generaba la confianza de poder preguntar cualquier duda, reconocía tu trabajo y agradecía el esfuerzo, eso te motivaba a realizar cada vez mejor tu labor. Cuando suele haber límites entre la vida laboral y personal, aun así, siempre estuvo dispuesto ayudar cuando alguien lo necesitaba.

Aurelio se despidió como cualquier otro día en la oficina, afinando detalles del proyecto en curso, teniendo una pequeña charla y dando las buenas noches a quienes aún se encontraban. Ha trascendido pero permanecerá en la memorias de colegas y amigos, su legado se preservara  en las obras que realizó junto a sus socios, su esposa Clara, su amigo Carlos y todo el equipo de Nuño, Mac Gregor y de Buen.

Aurelio Nuño Morales un excelente arquitecto y una extraordinaria persona, que deja huella en la vida de quienes tuvimos la oportunidad de trabajar y aprender de él.

q.e.p.d


Actividad académica y reconocimiento de Aurelio Nuño.

  •       Entre 1973 y 1979 fue profesor del taller de proyectos en la Licenciatura de Arquitectura de la Universidad Iberoamericana en la Ciudad de México.
  •       Fue becario artístico, del Sistema Nacional de Creadores de 1993 a 1996 y miembro de la comisión consultiva del FONCA en el área de arquitectura en diversas ocasiones. 
  •       Miembro de número de la Academia Nacional de Arquitectura desde 1998.
  •       Miembro vitalicio del consejo de Selección de la beca Marcelo Zambrano.
  •      Junto con sus socios, tuvo a su cargo en el año 2003 la Cátedra Extraordinaria Federico E. Mariscal de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional Autónoma de México.
  •    Dictó la Cátedra Enrique Manero Peón 2006, en la Escuela de Arquitectura de la Universidad Marista de Mérida, Yucatán.
  •      Reconocido y premiado en diversas ocasiones de manera individual y junto con sus socios.

Abril de 2022

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¹ http://ngb-arquitectos.com/

*Arquitecto egresado de la UAM Xochimilco y colaborador de Nuño, MacGregor y de Buen.

 

EL AEROPUERTO INTERNACIONAL FELIPE ÁNGELES ¿UNA “CENTRAL AVIONERA”?

José Ángel Campos Salgado*

 

Independientemente de las expresiones generadas por la lucha que está establecida entre el gobierno actual de México y quienes no están de acuerdo con sus políticas y sus propuestas, es necesario considerar los calificativos que se han dado sobre la obra recientemente inaugurada, el aeropuerto Felipe Ángeles. La polémica está presente desde el inicio del mandato obtenido en las urnas por este presidente, pues fue una promesa de campaña detener la construcción del aeropuerto que estaba en proceso. Hay que recordar que la idea tuvo su origen en el gobierno de Vicente Fox en 2001, que luego retomó Felipe Calderón compartiendo acciones con el gobierno del Estado de México que encabezaba Enrique Peña Nieto, y que se detuvo cuando este último reprimió violentamente las protestas de los habitantes de la región, que veían como una amenaza a sus vidas la construcción de aquella propuesta. La última fase de esta secuencia la encabezó el mismo Peña Nieto siendo presidente de la República.

Imagen 1: Interior aeropuerto Felipe Angeles AIFA. Tomada por: José Ángel Campos Salgado

En 2002 se inició la obra de una segunda terminal dentro del área del aeropuerto existente y seis años después esta resultó insuficiente para satisfacer la demanda. Por ese motivo se relanzó el proyecto del aeropuerto de Texcoco en 2013 y se decidió invitar a ocho despachos de arquitectos mexicanos a presentar sus propuestas, cada uno asociado con un arquitecto extranjero. El seleccionado fue Fernando Romero asociado con Foster and Partness, despacho inglés que ya había realizado otros proyectos similares. Se puede considerar que en este concurso estaba representada la elite de la arquitectura de México y por ello, tendría calidad internacional. Las obras se iniciaron en 2015 con el plan de terminar la primera fase en 2019, sin embargo, siendo ya presidente electo Andrés Manuel López Obrador, se impulsó una consulta popular en 2018 y en enero de 2019 se anunció la suspensión de este proyecto y el inició de uno nuevo para ubicarse en Santa Lucía, donde existe una base militar, convocando en este caso a la Secretaría de la Defensa Nacional para hacerse cargo de la obra, y con la idea de terminarla el 21 de marzo de 2022. Y así se ha cumplido.

Imagen 2: Interior aeropuerto Felipe Angeles AIFA. Tomada por: José Ángel Campos Salgado

Lo que está en discusión con el comentario que encabeza este texto es el resultado formal que tienen las instalaciones terminadas. Se trata de un punto de vista que tiene como parámetro algunos aeropuertos del mundo y lo que se pone en observación es la morfología resultante. El aeropuerto es uno de los géneros arquitectónicos nacidos con la modernidad pues la aviación se volvió la tecnología más significativa del siglo XX antes de la aparición de la computadora. Así, los aeropuertos se volvieron la marca de ese avance. Uno de los más celebrados fue la terminal de la TWA en el aeropuerto Kennedy de Nueva York, construido en 1962 y diseñado por el finlandés Eero Saarinen, simulando las alas de un ave gigantesca. El hecho es que cada uno de estos edificios ha dejado de ser importante luego de algunos años, a pesar de su reconocimiento inicial. Hay una competencia continua para ver cual es el mejor y sus innovaciones espectaculares son parte de su valoración. La pregunta es si conviene participar en esta competencia o si es mejor buscar la racionalidad que permita en poco tiempo renovar o ajustar lo construido según se presenten nuevas necesidades. Los calificativos que se expresan sobre el nuevo aeropuerto surgen de esos paradigmas internacionales de competencia mercantil, una expresión globalizada del capitalismo, materializado en la arquitectura.

Imagen 3: Interior aeropuerto Felipe Angeles AIFA. Tomada por: José Ángel Campos Salgado

Lo importante de esta polémica en los lugares de enseñanza de la arquitectura, es el estudio de las líneas de diseño que surgen de las corrientes morfológicas que se difunden en el campo contemporáneo de la arquitectura. Una obra que se sale de estas líneas es calificada con adjetivos que la asocian con obras de menor trascendencia, como una central de autobuses o una central camionera. A lo que se añade una descalificación de aquello que no es generado por arquitectos famosos. No importa la eficiencia sino la imagen, lo que a estos críticos les parece que no corresponde con las líneas de diseño de una elite que se ubica fuera de la realidad de un país como México que tiene una de las más altas tasas de desigualdad en el mundo. Lo que exige esta polémica es descubrir que visiones están detrás de los calificativos y ponerlos en confrontación con el servicio que pretende dar una instalación como la que estamos contemplando. En primer lugar, hay que observar que la adjetivación es sobre el resultado formal; no se está analizando la funcionalidad del conjunto, la racionalidad constructiva y su relación con el costo y las limitaciones económicas existentes, sino la apariencia tanto de los espacios como de los volúmenes y la llamada arquitectura de interiores. Se califica sólo lo que se ve superficialmente y con una mirada que ha sido instruida a partir de modelos que se difunden hoy en redes sociales. Es la de aquellos que buscan estar a la moda en cualquiera de las expresiones de diseño, desde un sillón tipo escandinavo, unos zapatos de diseño italiano, una lámpara de galería neoyorquina, etcétera. Se trata de calificativos que sólo toman en cuenta el lenguaje de diseño utilizado.

El proyecto de este aeropuerto estuvo a cargo de ingenieros militares, aunque el arquitecto Francisco González Pulido (FGP Atelier) reivindica su participación y su intención de que su proyecto fuera la entrada a un México sofisticado. Sin embargo, en el resultado de la composición formal se puede evidenciar una tendencia a utilizar las más tradicionales reglas: la simetría, el centro de la axialidad acentuado por un símbolo o una masa que lo jerarquiza y la recurrencia a referencias históricas casi literalmente trasladadas, representando a la cultura mexicana con mal gusto, dice el arquitecto González Pulido. Todas estas expresiones están lejos de las tendencias de diseño internacionales y no se observa una estilización de los antecedentes históricos, una sofisticación que los lleve a reconocimientos como los aparentemente deseados, como se considera que deben hacerlo los diseñadores. Y esa es la pregunta ¿cómo deben reelaborar los diseñadores sus lenguajes a partir de observar sus antecedentes culturales? ¿Qué bases deben tener para poder realizar esta tarea? Pues no se trata de crear un pueblo mágico que represente el folklor, según dice el citado arquitecto, pues eso es de mal gusto, sentencia. De no reflexionar sobre este tema estaremos aceptando lo que está detrás de estos calificativos: el chovinismo, el clasismo y el racismo que tanto daño hacen a la sociedad mexicana.

Abril 2022

*Arquitecto y profesor investigador de la UAM Xochimilco.

 

Encuentros y vivencias de las obras de Félix Candela como aglutinante histórico arquitectónico

 

D. Georgina D. Hinojosa*

 

La Facultad de Arquitectura de la UNAM el pasado 27 de enero, llevó a cabo en línea la presentación del libro ´´La estela de Félix Candela, cascarones de concreto armado en México y el mundo´´, encabezado por el actual director de la facultad y coordinador del libro, el Dr. Arq. Juan Ignacio del Cueto Ruiz-Funes, quien como introducción reseño lo que cada uno de los autores abordo, respecto a las obras proyectadas, calculadas y construidas bajo la influencia de las enseñanzas de ese gran arquitecto hispano-mexicano.

Recordemos que Félix Candela tuvo como mayor aportación en la arquitectura sus estructuras en forma de cascarón generadas a partir de paraboloides hiperbólicos, una forma geométrica de una eficacia extraordinaria y que se ha convertido en el sello distintivo de sus obras. Este libro fue parte de diferentes actividades que, por el centenario luctuoso del arquitecto, derivó en variadas contribuciones, como la de la tesis de Valeria Pineda y de otros que participaron en el libro. La premisa era que no se hablara o presentarán obras construidas por la empresa ´´Cubiertas Alas´´ de Candela, aunque si algunas que colaboró como asesor, predominando en su mayoría las marcadas por su legado y enseñanzas, con un impacto global entre arquitectos e ingenieros que siguieron esta estela.

Se contó con la participación de Francisco Mústieles, Carlos Lázaro, y José María Bilbao, entre otros, así como una de las hijas del arquitecto, Antonia Candela. Los colaboradores de esta obra estuvieron ligados a diferentes actividades académicas celebradas y respaldadas por el Programa de apoyo a Proyectos de Investigación e Innovación Tecnológica de la Dirección General de asuntos del personal académico de la UNAM (PAIIT-DGAPA). También desde encuentros y exposiciones que han recorrido diferentes países, manteniendo a Félix Candela como denominador común, gracias a la divulgación y defensa de los cascarones como legado patrimonial de una época, realzando su estela.

 

Juan Ignacio Del Cueto Ruiz-Funes. (2021). La estela de Félix Candela, cascarones de concreto en México y el mundo. México CDMX: Bonilla Artigas.

 

Esta colaboración de especialistas de diferentes partes del mundo, permite ampliar y actualizar el reconocimiento a este gran arquitecto, al reflexionar sobre su impacto e influencia desde una obra que de manera sencilla y modestia, compartió y traspasó fronteras, incluso en los trabajos e investigaciones de arquitectas como Zaha Hadid.

En el prólogo de esta obra a cargo del arquitecto Juan Miró, considera la estela como una disciplina de ‘’cascaronología’’ que seguramente Candela agradecería, al ver tantos seguidores asombrados de su trabajo y promoviendo sus ideales, difundidos como testimonio de su propia experiencia. En esta obra están presentes personalidades que formaron parte de la vida académica o personal de Félix Candela, cada uno compartiendo anécdotas y vivencias con el arquitecto en vida, resaltando su simplicidad, alegría y emotividad. Angela Giral, ex-directora del archivo de Every Columbia University. con la sencilla frase de Antonio Machado desde uno de sus poemas ‘’ caminante no hay camino, se hace camino al andar’’ recordó cuando conoció al arquitecto, ambos en el campo de concentración de Saint Cyprain, él en aquel entonces recién egresado, ella con tan solo cuatro años de edad; ambos se exiliarían en Francia y terminarían reencontrándose en México algunos años después.


La presentación del libro, nos permitió adentramos en la influencia del arquitecto que traspasó fronteras buscando la difusión de sus conocimientos multidisciplinarios para compartirlos de la manera más noble, y construir la historia de su propia estela aglutinando personas y conocimientos. Personalmente al escuchar tan emotivas vivencias permite acercarse y mirar desde otra perspectiva las obras de este gran arquitecto, recordando que cada pieza que creamos debería apegarse más a la naturaleza, más allá de los aspectos técnicos y funcionales.

"Toda obra de arte es una interpretación del mundo, de lo que estás contemplando; una determinación de la percepción que crea e intenta un mundo distinto. Al fin y al cabo, una obra de arte no es sino una ofrenda al arte."

 

Félix Candela Outeriño.

 

Marzo 2022


*Pasante de arquitectura de la UAM Xochimilco.

 

 

Adecuando el presente al pasado en el centro histórico de Puebla

Samantha Reséndiz Flores* 

El edificio que nos ocupa es el ubicado en Av. 5 Poniente 309 en el centro histórico de Puebla, México, a un par de cuadras del zócalo de la ciudad.

MAPA: https://www.google.com/maps/place/Av+5+Pte+309,+Centro+hist%C3%B3rico+de+Puebla,+72000+Puebla,+Pue./@19.0438333,-98.203573,17z/data=!3m1!4b1!4m5!3m4!1s0x85cfc15447d050d3:0x137cedec942e333a!8m2!3d19.0438282!4d-98.2013843

 

Fundado ex nihilo en 1531[1] y declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO en 1987 el centro histórico de la ciudad de Puebla es uno de los mejores ejemplos de urbanismo hispano en el Nuevo Mundo entre los siglos XVI y XIX, así como un catálogo arquitectónico único de inmuebles tanto religiosos como civiles, que narran a través de su conformación usos y costumbre de otras épocas, de cómo la ciudad se fue construyendo, expandiendo, cambiando y reinventando.

En una Ciudad con casi 500 años de existencia, los cambios en las necesidades de sus habitantes son innegables por lo que la reutilización representa una dicotomía en la que por un lado los inmuebles se enfrentan al reto de adoptar usanzas que eran inexistentes cuando fueron proyectados y  por otro la única opción para su supervivencia, es en este punto donde el quehacer del arquitecto asume la responsabilidad de repensar los espacios que alguna vez contuvieron los usos más básicos para albergar y trabajar en conjunto con las nuevas tecnologías y formas de vida.

La calle en la que se encuentra inserto el inmueble del que hablaremos está conformada principalmente por edificios con uso de suelo comercial, tiendas, una tortillería, varios hostales, estacionamientos y diversas oficinas, como las del despacho Neorestauro que intervino av. 5 Pte. 309 mismos que a unos cuantos metros trabajan en el proyecto av. 5 Pte. 330 que busca dotar a la calle de otro ejemplo de uso de suelo mixto con vivienda en las plantas superiores y comercio en planta baja.


El edificio fue construido a finales del siglo XIX y se mantuvo en abandono por 23 años hasta su intervención en 2016 a manos del despacho Neorestauro estudio, fundado por el Arq. Vicente Raúl Campeche Reyes y el maestro en conservación del patrimonio edificado Juan Pablo Guarneros Orea, ambos oriundos de Puebla.

El despacho cuenta con 13 proyectos ejecutados en el estado y basan su labor en las nuevas propuestas de interiorismo y arquitectura, así como en la conservación del legado histórico arquitectónico, a través de equipos multidisciplinarios de arquitectos, interioristas, historiadores, arqueólogos, etc.[2]

El proyecto se desarrolló en torno a dos ejes principales:

1.    El rescate de un edificio decimonónico abandonado por el tiempo catalogado por el INAH.[3]

2.    La redensificación de vivienda en el centro histórico de la ciudad, adecuando departamentos y locales comerciales. Logrando un uso de suelo mixto entre vivienda y comercio en un solo predio.[4]

Al ingresar en el inmueble nos recibe un zaguán que remata en un patio central que funciona como cubo de luz y como elemento de distribución vertical de los 3 niveles que conforman el edificio. Su programa arquitectónico consta de 2 locales comerciales cada uno con sanitario y bodega, 5 departamentos de una recamara y un baño respectivamente y 1 roof garden.


 







PLANO: Neorestauro estudio - NIVEL PLANTA BAJA                      

    PLANO: Neorestauro estudio - NIVEL 01
PLANO: Neorestauro estudio - NIVEL 02 

 PLANO: Neorestauro estudio - CORTE                                                                 

La intervención del inmueble consistió en una reestructuración adecuativa en la que se sustituyeron 120.95m2 de entrepisos de viguería de madera, que se encontraban en un estado de conservación irreparable, por entrepisos de losacero conservando en medida de lo posible la viguería original y reemplazando las piezas faltantes o dañadas por vigas metálicas. Dichos trabajos se realizaron espacio por espacio, evitando de esa forma demoler muros para mantener la lectura original del edificio.

Fotos 2, 3 Y 4: Neorestauro estudio

En planta baja fue demolida una losa maciza de concreto armado (S. XX) para de esta forma liberar el patio central, permitiendo así la iluminación y ventilación natural en todos los niveles.

Se integraron en el primer nivel balcones de estructura metálica y losacero con barandal de vidrio templado.

Y por ultimo se agregó una pérgola de estructura metálica en la azotea creando un espacio de estar compartido.













Foto 5: Neorestauro estudio

A través de calas estratigráficas fue posible encontrar y rescatar la pintura mural primigenia con reminiscencias art Nouveau[5], misma que fue liberada e incorporada a la estética de los diferentes espacios.

Otros elementos importantes que fueron salvados son los cielos razos que se retiraron, restauraron y colocaron nuevamente en su sitio original. Así como el trabajo hecho in situ con molduras de yeso, puertas, ventanas, herrerías, pisos y toldos, todos ellos restaurados. 


 

Foto 6: Neorestauro estudio

Con respecto a la fachada, esta se encontraba en buen estado de conservación a pesar de la falta de mantenimiento por lo que los trabajos realizados en ella se limitaron a limpieza y pintura.

En relación con la marquesina que cubre el acceso a los locales comerciales fue necesario hacer una reinterpretación de esta ya que se encontraba en un estado irrecuperable.

Fotos 7 y 8: Neorestauro estudio


Si tuviera que definir esta intervención en una palabra esta seria “respeto”, es evidente la intención del despacho de hacer visibles los elementos contemporáneos que fue necesario agregar tanto para consolidar la estructura como para satisfacer las necesidades actuales, siendo respetuosos con los elementos funcionales subsistentes, sin tratar de opacarlos u ocultarlos.

Es importante mencionar que en todo momento se busco no perder la espacialidad original (conservando alturas y la distribución del inmueble), aspecto que, si bien se logró, resulto contraproducente para la adecuada iluminación y ventilación natural de específicamente 3 baños, los ubicados en el local 1, depto. 2 y 4.

        Foto 9: Neorestauro estudio

La incorporación de los elementos decorativos como la pintura mural, cielos razos, molduras, puertas, ventanas y pisos a la estética de los departamentos es un buen ejemplo valoración ya que a pesar tener mas de 100 años de existencia se integran a la perfección con los estándares estéticos del presente, no solo como decoración sino como documentos históricos.

Un detalle interesante fue el de dejar aparentes ciertas áreas de los muros, ya que esto permite visualizar la conformación de este como si se tratase de un mural.

Fotos 10 y 11: Neorestauro estudio


En lo que al cubo de luz se refiere el uso de vidrio templado en los balcones, no pudo ser más acertado, pues nos permite tener un límite de seguridad bien definido sin ocultar visualmente las pinturas murales liberadas al ascender hacia los departamentos.

Fotos 12 y 13: Neorestauro estudio

Conclusión

El trabajo realizado por Neorestauro en el edificio es una muestra del conocimiento de los principios de intervención y conservación del patrimonio edificado, debido a lo bien lograda que resulto la intervención, siendo principalmente adecuativa, se logró la conformación de un espacio contemporáneo, funcional y estético que valora la historia de este y cumple con los objetivos planteados:

1.    La conservación del inmueble decimonónico.

2.    La redensificación del centro histórico de Puebla a través de usos de suelo mixtos.

Sin duda hay que estar atentos al trabajo de este equipo conformado por arquitectos jóvenes y comprometidos con la conservación.




















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Fotos 14, 15, 16, 17, 18, 19, 20, 21 y22: Neorestauro estudio


*Arquitecta y estudiante de la Maestría en Reutilización del Patrimonio Edificado. UAM Xochimilco.


Marzo 2022

 

Aproximación crítica a un proyecto de reutilización arquitectónica en el centro de Cholul, Yucatán

Andrea Mercedes Pérez Navarrete*


Introducción

Este ensayo pretende realizar una crítica de un proyecto arquitectónico reciente ubicado en la comisaría de Cholul, en el municipio de Mérida, Yucatán. El acercamiento busca ser objetivo, tomando en cuenta todas sus características y condiciones, con el fin de emitir un juicio sustentado.

Se trata de un proyecto, concluido en el 2021, denominado Pabellón Fundadores Almodar y diseñado para albergar un restaurante en una antigua casa ubicada frente a la plaza principal de la comisaria de Cholul, Yucatán. Los autores fueron TACO (Taller de Arquitectura Contextual), con sede en el mismo sitio.

Antecedentes históricos

La comisaria de Cholul se ubica a 2 kilómetros hacia el noroeste del periférico de la ciudad de Mérida, y pertenece al municipio del mismo nombre. Como muchas de las comisarias y pueblos en Yucatán, Cholul albergó un asentamiento prehispánico, en este caso perteneciente al cacicazgo de los Ceh Pech.[1]


Fig. 1. Ubicación de Cholul dentro del municipio de Mérida

Fuente: Google Earth. 2021

Tras la llegada de los españoles, el poblado pasó a formar parte de la encomienda a cargo de Francisco de Montejo el Mozo, hijo del fundador de la ciudad de Mérida. Durante este período, se construyó la iglesia ubicada en el centro de la población dedicada a San Pedro Apóstol. No se tiene la fecha exacta de su construcción, pero dadas sus características formales y constructivas se infiere que data del siglo XVI, con modificaciones realizadas posteriormente.[2]

La información sobre Cholul es escasa, sin embargo, en un plano de principios del siglo XX es posible apreciar la traza urbana que tenía en ese período, así como la línea del ferrocarril que atravesaba en la zona.

Fig. 2. Croquis de Cholul, siglo XX.

Fuente: Mapoteca Manuel Orozco y Berra

A principios de los años noventa, la comisaría de Cholul comienza a conurbarse con la ciudad de Mérida. Gente de la clase media-alta y alta empieza a adquirir terrenos a precios bajos con el fin de llevar una vida más tranquila y “de campo”, pero lo suficientemente cerca de la ciudad para seguir satisfaciendo sus necesidades y comodidades.[3] Fue tal este fenómeno, que en la entrada del poblado existió (y aún se encuentra, aunque ya algo despintada) una barda con el lema de: “Cholul: la Cuernavaca de Yucatán”. Esta situación continúa hasta la actualidad, y se han construido fraccionamientos enteros a las afueras del poblado, además de restaurantes y negocios de tipo boutique.

El restaurante Almodar

Hablando específicamente del proyecto del restaurante Almodar, éste fue construido en el 2021 en una antigua casa ubicada en la esquina de la calle 20 con 23, en el centro del poblado, justo en frente de la plaza principal.

     

Fig. 3. Ubicación del restaurante Almodar, Cholul, Yucatán.

Fuente: Google Earth. 2021

El edificio preexistente era una pequeña vivienda de 50 m2 con muros de mampostería de piedra. El registro documental más antiguo que se tiene del edificio es de 1945 en el cual se menciona que se trata de un solar con casa de paja de un piso.[4] En este documento también se menciona que la casa había sido vendida anteriormente, pero no se registró dicho proceso, por lo que no es posible conocer la fecha exacta de su construcción. Este tipo de viviendas de muros de mampostería y techo de huano o palma son comunes en los poblados de Yucatán, pues derivan de la vivienda vernácula maya construida originalmente con muros de bajareque, y con la misma cubierta de palma que se mantiene hasta la fecha. En el caso de esta construcción, los muros de mampostería son de 40 centímetros aproximadamente, y el techo de palma fue sustituido por unas losas de concreto que modificaron su forma original. También se perdieron los vanos originales, conservando únicamente una puerta con su carpintería original.

                                 

Fig. 4. Edificio preexistente con modificaciones

Fuente: Google Earth. 2021

A pesar de que el edificio no se encuentra en ningún registro o catálogo de monumentos, el centro histórico de Cholul se encuentra dentro de la Declaratoria de Zonas del Patrimonio Cultural del Municipio de Mérida, decretada por el Ayuntamiento de Mérida en el año 2004.

El programa arquitectónico del edificio nuevo para albergar el restaurante Almodar, consiste en un área de cocina y barra de servicio, una bodega, sanitarios, un área de comedor interior, área de comedor exterior y una terraza en la azotea.


Fig. 5. Plantas arquitectónicas Restaurante Almodar

Fuente: TACO (Taller de arquitectura contextual)

Se conservaron los muros de mampostería originales del edificio preexistente, y este espacio se utilizó para el área de cocina, barra de servicio y un pequeño espacio de comedor. En el extremo sur se prolongó uno de los muros de la fachada utilizando block de concreto de 15 centímetros de espesor y siguiendo la forma de la barda original que delimitaba el terreno, de manera que el espacio interior nuevo aumentó respecto al anterior; este espacio se cerró con un muro de celosía de concreto para dar luz y ventilación al interior. Sobre esta parte del edificio se levantó una bóveda de cañón corrido hecha de concreto armado a doble altura, a la cual se le dejaron las marcas del descimbrado como parte de la estética del edificio. En el extremo norte de esta área se subdividió una parte del espacio, utilizando muros de block de 15 cm de espesor, para albergar una bodega y los sanitarios. En este caso la techumbre se resolvió con una losa plana de concreto armado para generar la terraza en la azotea.


        

  Fig. 6. Espacio interior.                                  Fig. 7. Detalle de la construcción de la bóveda.

Fuente: Fotografía de © Leo Espinosa.                  Fuente: TACO

         

Fig. 8. Espacio interior                                      Fig. 9. Terraza en azotea

Fuente: Fotografía de © Leo Espinosa.

En la parte exterior del edificio ubicada del lado este se adosó una escalera de concreto que conduce hacía la terraza en la azotea. Este espacio, pensado para funcionar también como mirador, alberga un área de comensales desde la cual es posible observar la plaza principal e iglesia de Cholul.

Para el área del patio se realizó un trabajo de paisajismo y diseño de jardines, con el fin de darle una interpretación estética del solar maya. Se utilizaron muretes de mampostería de piedra (imitando la estética de las albarradas) los cuales funcionan también como bancas para algunas mesas exteriores. Se respetaron los árboles del patio y se incluyó un pequeño estanque con plantas acuáticas.



Fig. 10. Patio trasero

Fuente: Fotografía de © Leo Espinosa.

De acuerdo con los arquitectos del proyecto, éste toma como referencia algunos elementos de la iglesia de San Pedro Apóstol ubicada en frente, y los reinterpreta. Tal es el caso de la bóveda nueva que se construyó para techar gran parte del edificio preexistente.

En este caso, la forma y los materiales de la nueva bóveda ayudan a identificar a este elemento como de reciente construcción. Para los muros nuevos se utilizaron materiales actuales como el block de concreto vibrocomprimido y las celosías de concreto, los cuales no solo se diferencian de los muros originales por la materialidad, sino también por ser de menor grosor.



Fig. 11. Fachada

Fuente: Fotografía de © Leo Espinosa.

En la fachada se recuperaron los vanos originales, así como la carpintería de carpintería de estos. Con el fin de evidenciar la historia del edificio, se dejaron calas con vestigios de los diferentes estucos y colores que tuvo a través del tiempo.

Si bien los agregados en el edificio tratan de evidenciar su contemporaneidad a través del contraste en la forma y materialidad, la integración no se visualiza desde el edificio en sí mismo, sino con su contexto. El edificio original nunca tuvo una bóveda, sino más bien un techo de forma absidal o a dos aguas característicos de la vivienda vernácula en Yucatán. En este caso, no se decidió reincorporar o reinterpretar la techumbre original, sino más bien se tomó como referencia el contexto (la iglesia), para hacer un elemento nuevo inspirado en éste. A pesar de ello, la bóveda de cañón corrido no es un elemento protagonista en la iglesia del poblado, ya que solo se utiliza en una pequeña área correspondiente al presbiterio, mientras que la mayor parte de la techumbre es plana hecha a base de vigas y viguetillas. La bóveda del restaurante, considero, no termina de conjugarse con el resto del edificio cuando es visto desde la calle, resaltando incluso del paramento.

Dada la privilegiada ubicación del edificio, el uso de la azotea como mirador y área de comensales me parece un gran acierto, aunque debido al clima de Yucatán, el disfrute pleno de este espacio se reduce a ciertas horas del día (en las que los árboles logran mitigar los rayos del sol) y a las noches. Considero que este mirador es la característica más relevante del edificio, pues lejos de reinterpretaciones y lecturas de significados en los elementos, te vincula al contexto al exponerte a él de manera directa y hacerlo protagonista.

Conclusión

El proyecto del restaurante Almodar, más allá de recuperar y resaltar la pequeña construcción antigua en la que se ubica, lo que busca es recordar una y otra vez el contexto en el que se asienta. Desde las soluciones formales, los materiales al interior y exterior, y sobre todo con la función del mirador, el proyecto busca ser consciente del lugar en el que se encuentra e intenta transmitir al usuario este contexto histórico y cultural. A pesar de los aciertos, el proyecto también comete fallas, a mi parecer. La volumetría de la bóveda vista desde la calle no armoniza con el resto del edificio. La belleza de este elemento se aprecia desde el interior y en la azotea, más no desde la fachada.

En el patio, la reinterpretación del solar maya tiene elementos interesantes y reúne los materiales que se pueden encontrar en ellos. Sin embargo, la principal función de los solares es la de proveer de alimentos a las familias, por lo que considero pudo aprovecharse más esta función para el cultivo, sobre todo considerando el uso de restaurante que tiene el lugar.

A diferencia de muchos proyectos actuales en el estado que terminan adoptando elementos de otros sitios o destruyendo características relevantes de los edificios históricos por moda o desconocimiento, el proyecto del restaurante Almodar, con sus fallas y aciertos, destaca por el entendimiento del contexto regional e inmediato en el que se ubica y da una perspectiva muy valiosa, no solo de la intervención en edificios antiguos dentro de contextos históricos, sino de la arquitectura regional en general.

 

Bibliografía

Ayuntamiento de Mérida 2004-2007. “Declaratoria de Zonas del Patrimonio Cultural del Municipio de Mérida”, 2004.

“Cholul, vivo y presente”, 2017. https://cholul.wordpress.com/origenes/.

Fernández, Justino. Catálogo de Construcciones Religiosas del Estado de Yucatán, 1945.

Gobierno del Estado de Yucatán. “Instituto de Seguridad Jurídica Patrimonial de Yucatán”. Consultado el 19 de octubre de 2021. https://www.insejupy.gob.mx/.

“Pabellón Fundadores Al Modar por Taller de Arquitectura Contextual”. Ambientes Digital, 2021.

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TACO. “Pabellón fundadores Al Modar / TACO taller de arquitectura contextual”. ArchDaily, 2021. https://www.archdaily.mx/mx/960762/pabellon-fundadores-al-modar-taco-taller-de-arquitectura-contextual.

“TACO”. Consultado el 19 de octubre de 2021. https://www.arquitecturacontextual.com/.


 Febrero, 2022

*Arquitecta y estudiante de la Maestría en Conservación del Patrimonio Arquitectónico, Universidad Autónoma de Yucatán.


[1] “Cholul, vivo y presente”, 2017, https://cholul.wordpress.com/origenes/.

[2] Justino Fernández, Catálogo de Construcciones Religiosas del Estado de Yucatán, 1945.

[3] Jimena Rodríguez Pavón, “Conurbación, cambio sociocultural e identidad comunitaria en la periferia de la ciudad de Mérida: el caso de Cholul” (Universidad Autónoma de Yucatán, 2010).

[4] Instituto de Seguridad Jurídica Patrimonial de Yucatán (INSEJUPY), Libro primero, Tomo 31, Folio 57.