El Rastro de Ferrería, huella de un pasado reciente. Por Fernando Minaya Hernández

Algunos de los problemas de la Ciudad de México hacia mediados del siglo XX se resolvieron con grandes obras, en cuanto a vivienda, salud y educación, aunque también el abasto fue un asunto que el Departamento del Distrito Federal se ocupó, al prevalecer por varias décadas el déficit de productos básicos, debido al aumento vertiginoso de la población. De tal manera se ordenó la construcción del Rastro y Frigorífico para la ciudad en septiembre de 1954, a cargo de la paraestatal Industrial de Abasto S. A. de C. V. y P. E; ubicado en la avenida Granjas 800, aledaña a la zona de Pantaco de la empresa Ferrocarriles Nacionales. La razón para construir este nuevo proyecto, también fue por el envejecimiento de las instalaciones del rastro que existía en la colonia “20 de Noviembre”, que ya resultaban obsoletas. El programa arquitectónico incluía una serie de espacios que buscaban subsanar la deficiencia de abasto de carne para el Distrito Federal, con numerosas cámaras frigoríficas, matanza, corrales para reses, empacadora, enlatadora, área de salado, preparado de pieles, almacenaje, distribución y administración. El proyecto fue desarrollado por el arquitecto José Villagrán García.


Las flamantes nuevas instalaciones fueron inauguradas el día 6 de septiembre de 1955 con la presencia del Presidente de la República Adolfo Ruiz Cortines y el entonces Regente de la ciudad, Ernesto Peralta Uruchurtu. No fue para menos la presencia de las autoridades del gobierno mexicano, ya que la obra representó en su momento, una de las más importantes construcciones de equipamiento urbano. La capacidad de la planta permitió producir en una jornada la matanza de 1,520 reses, 2,400 cerdos, 2,000 ovicaprinos, 15,000 aves y 640 terneras; en cuyo caso los números fueron importantes para el incipiente abasto que persistió hasta ese entonces.

El complejo destacaba primordialmente por la nave de los frigoríficos y el acceso principal, que fueron diseñados con la tipología que predominaba en ese tiempo para las industrias, similar a las naves industriales de Vallejo, con techumbres de dientes de sierra y grandes ventanales al oriente. Los materiales fueron distintivos y propios del momento, tabique rojo aparente y estructura de concreto armado en columnas y trabes. Asimismo, el acceso destacaba por un parasol con columnas inclinadas, comunes en algunos edificios del movimiento moderno en arquitectura.

Sin mayores modificaciones, su funcionamiento fue exitoso y aceptable hasta la década de 1990, cuando cerró sus puertas y quedó en un abandono aparente. Actualmente el inmueble está protegido por el INBA; lo cual permitió su protección ante la construcción de la Arena Ciudad de México por el despacho estadounidense KMD Architects, que en los últimos años ha tenido proyectos importantes a nivel local, como fue su participación en el complejo de usos mixtos Parques Polanco. La nueva Arena, que recién se inauguró aún sin terminarse completamente, está asentada sobre el predio del Rastro de Ferrería, en los espacios que fueron utilizados por los corrales y plataformas de distribución. El principal edificio fue salvaguardado y aunque se planteó su recuperación e integración con el proyecto del centro de espectáculos, desafortunadamente no fue así, y ahí está, sin noticias de que le pueda deparar

En conclusión, el  Rastro tuvo sus años de gloria por el hecho de ser un equipamiento que resolvió la problemática de abasto de la ciudad, aunado a su excelente calidad arquitectónica, para el rubro de espacios para la industria, e incluso por el reconocimiento  a su autor. La zona actualmente enfrenta una transformación urbana profunda, por la refuncionalización y redensificación del suelo; ya que existen pocos sitios con grandes extensiones. Primero fueron el complejo denominado Tecnoparque y la Universidad Tec Milenio, vecinos inmediatos al Rastro, y ahora en su mismo predio la Arena. El sitio, conformado por las colonias Industrial Vallejo, Ferrería y San Pablo Xalpa, con algunas arquitecturas de valor patrimonial está en creciente riesgo, por lo que sin la ayuda de las autoridades competentes, es muy probable que perderá valiosos ejemplos de su historia y construcción, en aquella zona olvidada del norte de la Ciudad de México.
Foto oblicua del Rastro de Ferrería, tomada en 1957 por Compañia Mexicana de Aerofoto. Fuente: Fundación ICA.

Marzo, 2012

8 comentarios:

  1. gracias muchas gracias por esta informacion , ya que estoy haciendo un trabajo en la universidad y necesitaba saber acerca del rastro y sus antecedentes y casi no hay información al respecto o podrás decirme donde mas puedo encontrar información de lo que era antes de la arena y si se pudiera fotos , estaría muy muy bien.

    muchas gracias

    ResponderEliminar
  2. A que recuerdos.yo trabaje ahi me dio tristeza ver la rapaz devastacion. De los magnates de la tv.solo esta. Lo que fue la sala de matanza de cerdos. . Claro mientras no la tiren.

    ResponderEliminar
  3. disculpa tienes alguna info sobre la declaratoria del INBA para la protección del ala de matanza

    ResponderEliminar
  4. tambien el area de los corrales fue el destacamento de la policia montada y policia sectorial estuvieron varios años ellos hacian recorridos permanentes a caballo en toda esa zona y cuidaban un campamento de paracaidistas que se establecieron ahi y ahora ya es la unidad habitacional que esta junto a la alameda que buenos recuerdos I.L.M.

    ResponderEliminar
  5. tambien en el area de los corrales estuvo el destacamento de la policia montada y policia sectorial por varios años daban constantes recorridos en la toda la zona y cuidaban un campamento de paracaidistas que se habia establecido ahi y ahora es la unidad habitacional que esta junto a la alameda que buenos recuerdos

    ResponderEliminar
  6. Ahi entregaba mi abuelo Salvador Peralta Rosado 600 novillos cada 12 meses. Que recuerdos tan bonitos

    ResponderEliminar
  7. Ahí en ese rastro entregaba mi abuelo Salvador Peralta Rosado 600 novillos cada 12 meses. Que recuerdos tan bonitos se me vienen a la mente.

    ResponderEliminar
  8. en ese lugar trabajo mi abuelo Crispin Olmos y Mi tío Simón Garcia

    ResponderEliminar