El papel de las mujeres en la consolidación del cine mudo en México

Aura Mariana García Morales*

 

 

La intervención de las mujeres en el cine mexicano ha sido constante —como camarógrafas, productoras, compositoras, guionistas y directoras—; no obstante, la historia que repasa el génesis del cine en México se ha encargado de otorgar mayor peso a otros nombres. Este breve artículo tiene como objetivo hacer una retrospectiva de las cineastas que participaron en la consolidación del cine mudo en México.

Las hermanas Ehlers, Adriana y Dolores, trabajaron juntas durante toda su carrera y son consideradas pioneras en distintas áreas del quehacer cinematográfico [1]. Fundadoras de Casa Ehlers, su trabajo consistió principalmente en filmar documentales, pero también trabajaron en laboratorios fotográficos, comerciaron con cámaras y proyectores y publicaron la Revistas Ehlers donde semanalmente recapitulaban noticias recientes. Por desgracia, la mayoría de su trabajo fílmico se quemó en el incendio de la Cineteca Nacional (1982).

Cándida Beltrán Rendón dirigió El secreto de la abuela, en 1928. Esta sería su única película, pero pese a no tener experiencia previa en el cine o en el teatro, Cándida no solo fungió como directora sino también como productora, escenógrafa y actriz [2].

Carmen Toscano, quien dedicó su juventud a la poesía y literatura, incursionó en el cine en 1941 cuando fue guionista, productora y editora del documental Memorias de un mexicano (1950) [3]. En1959, René Cardona adaptó su guion de “La Llorona” y en 1976, dirigió el semi-documental Ronda revolucionaria —escrito por Matilde Landeta—. Carmen, una de las figuras representativa del movimiento de difusión y preservación del cine mudo, dedicó la mayor parte de su vida a su obra y a la de su padre, Salvador Toscano Barragán.

Adela Sequeyro, quien comenzó su carrera como periodista, dirigió Más allá de la muerte (1935) y La mujer de nadie (1937), que consolidaron su importancia dentro de los primeros años del cine mexicano. Posteriormente, dirigió Diablillos de arrabal (1938) y, tras haber hecho una gran producción, la crisis económica la llevó a perder los derechos de su obra por lo que su nombre fue destituido. Después de este incidente, dedico el resto de su vida al periodismo [4].

Herminia Pérez de León, o Mimí Derba, fue una cantante que logró saltar del teatro al cine mudo con éxito [5]. En 1917, junto con Enrique Rosas, estableció Azteca Films donde escribió y codirigió La tigresa (1917); y tras producir cinco filmes, Azteca Film se declarará en bancarrota. Esta desilusión la llevó a alejarse temporalmente del cine, pero finalmente actuó en la primera película sonora Santa (1931).

Elena Sánchez Valenzuela, fundadora del primer archivo cinematográfico en México [6], fue una periodista, actriz y documentalista. Durante la época del cine mudo, actuó en distintos filmes, pero su rol como directora comenzó en 1936 cuando dirigió y filmó Michoacán, que formaba parte de Brigadas cinematográficas, un proyecto comisionado por el presidente Lázaro Cárdenas.

No obstante, otras mujeres también contribuyeron a la consolidación del cine mudo en México bajo diferentes títulos. Cube Bonifant [7], una de las primeras críticas de cine en publicar su trabajo, y Adelina Barraza [8], una de las primeras mujeres en ser propietarias de un espacio de proyección cinematográfica; también fueron figuras destacadas de los primeros años del cine nacional.

 

Adriana y Dolores Ehlers. Fuente: Instituto Mexicano de Cinematografía.


Elena Sánchez Valenzuela​. 

Fuente: 

[1] http://mediateca.inah.gob.mx/repositorio/islandora/object/fotografia%3A261708

[2] https://wfpp.columbia.edu/pioneer/ccp-candida-beltran-rendon/

[3] https://literatura.inba.gob.mx/ciudad-de-mexico/3998-toscano-carmen.html

[4] http://correcamara.com/inicio/int.php?mod=perfiles_detalle&id_perfil=20555

[5] http://www.elem.mx/autor/datos/131618

[6] https://wfpp.columbia.edu/pioneer/ccp-elena-sanchez-valenzuela/

[7] http://www.elem.mx/autor/datos/108275

 

 

 * DCG y estudiante de la Maestría en Ciencias y Artes para el Diseño. UAM Xochimilco.

Noviembre 2022

 

 

III Encuentro de investigación y crítica de la arquitectura reciente en México

Alejandro Ochoa Vega*

 

El próximo 7 y 8 de noviembre se desarrollara un encuentro más para discutir la arquitectura reciente en diversas ciudades mexicanas, tal como se hizo en 2018 y 2019, en la Unidad Xochimilco de nuestra Universidad Autónoma Metropolitana. Encuentros organizados por el Área Procesos Históricos y Diseño, y como parte del proyecto de investigación “Fenómenos de transformación urbano arquitectónicos en México y América Latina, una visión crítica”. El objetivo ha sido compartir, desde las voces de estudiosos locales, las manifestaciones y características de las arquitecturas contemporáneas en el país, a través del análisis crítico de diversas obras. No obstante, para esta ocasión se pretende que aborden un caso específico de algún proyecto de conjunto mixto, es decir el que combina usos habitacionales, comerciales, de oficinas y entretenimiento, tan recurrentes en los últimos años en nuestras ciudades. Consideramos que estos complejos han tenido un impacto, generalmente negativo, valga recordar el caso más reciente en nuestra Ciudad de México, como es Mitikah, por los rumbos de Coyoacán, y que merecen una reflexión profunda.

Así, tendremos la oportunidad de ver, escuchar e intercambiar opiniones, de experiencias en las ciudades de Puebla, León, Acapulco, Mérida, Aguascalientes, Hermosillo, Monterrey, Reynosa, el Puerto de Veracruz y Mazatlán. En cada caso, expondrán arquitectos investigadores de instituciones educativas locales, pero en algunos también otros que laboran en oficinas públicas. Cabe decir que el evento retoma la intención, que en nuestra área desde los años noventa del siglo pasado tuvimos, de descentralizar el conocimiento de la arquitectura en nuestro país, y no solamente de la Ciudad de México, Guadalajara, Monterrey u otras zonas metropolitanas. Ciudades como Reynosa, el Puerto de Veracruz o Mazatlán será la primera que podamos conocer sus vivencias, en cuanto a estos desarrollos y sus impactos. El evento se complementa con una exposición, de 16 obras de algunas de las ciudades abordadas en los dos primeros encuentros, en particular de Cuernavaca, Morelos, Xalapa y Córdoba en Veracruz, Sayula y Guadalajara en Jalisco, Mérida y San Bruno en Yucatán, San Juan Yaeé y Puerto Escondido en Oaxaca, Monterrey, Nuevo León y Cintalapa, Chiapas. Obras que manifiestan la pluralidad de la arquitectura reciente en México.

El evento arrancara con una breve ceremonia de inauguración con nuestras autoridades, una introducción que explique los antecedentes y características del proyecto de investigación y de los encuentros, así como con una conferencia magistral a cargo del arquitecto y crítico, Gustavo López Padilla, también profesor de la Facultad de Arquitectura de la UNAM. El encuentro será hibrido, el primer día presencial y en línea, y el segundo solo virtual, a través del canal de YouTube, de TVUAM. Están todos invitados, a lo que creemos es una gran oportunidad de acercarnos a las experiencias y problemáticas de varias de nuestras ciudades en el país y con expositores de gran nivel.

 


Noviembre de 2022

 

*Arquitecto, profesor investigador de la UAM Xochimilco y Editor de El Trazo Semanal.

 

 

Cuando la accesibilidad queda en buenas intenciones. Una visita a Tula.

 

Dra. Dulce Ma. García Lizárraga*

 

Visitar la zona arqueológica de Tula y sus imponentes atlantes, es una oportunidad para conocer de cerca la cultura tolteca en el cercano estado de Hidalgo. Sin embargo, no todos pueden decir lo mismo, sobre todo si se tienen problemas de movilidad o se va con niños en carriola; por lo general a estos sitios van familias con integrantes de distintas edades, así como adultos mayores que disponen de más tiempo libre. Y no es que se pretenda subir a las pirámides, simplemente acceder al museo o realizar un recorrido por los senderos se vuelve un propósito difícil de alcanzar.

En estas condiciones realizamos una visita, iniciando nuestro periplo desde el estacionamiento, que no tiene facilidades para subir al nivel de banqueta, 20 cms. arriba; zona de arranque para utilizar rampa o escaleras, (para quienes utilizan silla de ruedas, un escalón es una barrera física difícil de superar).

La solución de las rampas que llevan al museo del sitio, zona administrativa y sanitarios, deja mucho que desear pues se ubicaron en paralelo a las escaleras, lo cual limita disponer de mayor desarrollo; las pendientes tan pronunciadas se vuelven un peligro y algunas son de tramos excesivamente largos. Por esta situación, utilizarlas en silla de ruedas, requiere el apoyo de dos a tres personas. Comentario aparte

merece el hecho, de qué por lo general, hay visitantes dispuestos a apoyar.

El recorrido, para llegar a la zona arqueológica, es un camino de aproximadamente 700 metros y ancho de 3 metros con grava, en el que resulta difícil empujar una silla de ruedas. Aunque siempre se aducen problemas de presupuesto, se podría iniciar por tramos construidos con material que facilite el desplazamiento, así como áreas de descanso laterales y con sombra para “darse un respiro” y continuar el trayecto.

No podemos hacer mención de las condiciones del museo del sitio, que lleva el nombre del arqueólogo Jorge R. Acosta, descubridor de los Atlantes, pues se encuentra cerrado por remodelación, (por información en prensa y en el lugar, esto lleva alrededor de cuatro años).

Suponemos que estas adecuaciones o intentos de resolver el problema de accesibilidad, son de los años ochenta del siglo anterior, fecha de inauguración del museo del sitio; y esa fue la justificación dada por el encargado de la taquilla e informes del lugar, al que se le mencionaron los problemas. Y aunque hace 40 años, no se contaba con información y especificaciones tan detalladas en el tema de accesibilidad, algunas cosas son de sentido común, como que una pendiente tan excesiva resulta contraproducente; podríamos hablar de las T-RAMPAS en el centro arqueológico de Tula y con este caso, ponemos de manifiesto una vez más, que en el diseño no bastan las buenas intenciones, es necesario dar respuestas que realmente beneficien a la población. Un buen ejemplo de que esto es posible en una zona arqueológica, son las acciones implementadas en Monte Alban, Oaxaca.

Es preciso mencionar que la accesibilidad tiene por objetivo lograr el acceso y disfrute de espacios abiertos, arquitectura, objetos y mensajes a una mayor numero de personas sin importar sus habilidades, esto en congruencia con los postulados del Diseño Universal. No obstante, se tiene que resolver de acuerdo a criterios de diseño que establecen medidas, pendientes, materiales, etc. De otra manera las soluciones y la inversión realizada siguen constituyendo barreras físicas, aunque su intención sea eliminarlas.



Imágenes de la autora.

 

*Profesora-investigadora CyAD UAM X.

 Octubre 2022

 

 

 

 

 

 

Eero Saarinen en Nueva York

Alejandro Ochoa Vega*

 

La arquitectura de los aeropuertos es una de las más representativas del siglo XX, permitiendo que el hombre pudiera transportarse a distancias lejanas, que, hasta entonces por tierra o agua, le llevaban días, semanas y hasta meses. En cambio, en avión ya podía hacerse en horas, una conquista tecnológica fundamental que revoluciono las comunicaciones de nuestra época contemporánea. Por lo mismo, las terminales áreas han sido impactadas, por los acelerados cambios y avances científicos y tecnológicos, por lo que las originales, construidas en las primeras décadas del siglo XX, fueron transformadas en aeropuertos modernos desde los años cincuenta, con más de una terminal en el mismo conjunto. Para finales de ese siglo y hasta nuestros días, también esos conjuntos han quedado absorbidos, por más terminales y un programa arquitectónico mucho más complejo, incluyendo centros comerciales, hoteles, espacios de descanso y conexión a través de diversos transportes públicos; metro, trenes, autobuses y taxis, a la ciudad y otras localidades cercanas. Una verdadera ciudad dentro de la ciudad.



Entre 1956 y 1962, el arquitecto Eero Saarinen (1910-1961) realizaría la terminal de la TWA (Trans World Airlains), la cual se convertiría en un ícono del ahora Aeropuerto Internacional John F. Kennedy en Nueva York, por sus formas orgánicas vinculadas a los aeroplanos. Exploración formal y espacial que el Estudio Saarinen se permitió en ese y otros proyectos, como el Aeropuerto Internacional Dulles, en Chantilly, Virginia, excepción respecto a la mayoría de sus obras decantadas hacía el Estilo Internacional. A través de una composición simétrica (contraria a los principios de la modernidad racionalista), dos grandes caparazones cubren los espacios que en su momento resolvían los mostradores de la línea área, restaurantes, tiendas y salas de acceso a los aviones, entre otras áreas técnicas, administrativas, de servicio y recreativas. En 2001 deja de funcionar como terminal área, al quedar rebasada su capacidad, y después de varios años en desuso, con riesgo de demolerse, en 2005 es declarada patrimonio nacional, y finalmente después de varias ideas para su reutilización, en 2019 se reinaugura como flamante vestíbulo, salas de descanso, tiendas, restaurantes y recepción del Hotel TWA, anexando dos edificios nuevos para las habitaciones y otras amenidades.



Es de llamar la atención, el resultado feliz de esta intervención y rescate de un edificio emblemático de aquella modernidad de los años sesenta, realizada por el estudio de arquitectura Beyer Blinde Belle, no solo por restaurar la construcción original dejándola impecable, sino por revitalizar una estética de época, con el mobiliario, lámparas, y hasta vestimenta de aquellos años con maniquís a manera de museo de sitio, pero también con música ambiental de artistas como los Beatles, o los Rolling Stones. Una evocación que no solo provoca nostalgia por los años del Rock and Roll, los hippies y la moda de la minifalda y el pelo largo, sino la posibilidad de revivir un pasado que convive con un presente, de alta tecnología y la explosión del mundo digital. Un caso excepcional de recuperación de una arquitectura original, respetando su esencia, y compatible con las necesidades contemporáneas del siglo XXI. Ojalá muchos íconos internacionales y nacionales, hubieran tenido esta oportunidad, que, por diversos intereses o miopía de los inversionistas, han sucumbido sin dejar huella. Una lección en la que muchos tendríamos que aprender.


Imágenes tomadas por el autor.


Septiembre de 2022

 

*Arquitecto, profesor de arquitectura de la UAM Xochimilco y editor de El Trazo Semanal.

 

 

El primer Pritzker a un africano

José Ángel Campos Salgado*

 

El trabajo de Diébédo Francis Kéré en su tierra natal comienza a difundirse alrededor de 2004 cuando recibe el Premio Aga Khan de Arquitectura, que es un reconocimiento a los principales proyectos del mundo musulmán, instituido desde 1977. Entonces, se premió al edificio de la Escuela Primaria de Gando, Burkina Faso, población en la cual nació este arquitecto y comenzó a proyectar desde que estaba estudiando la carrera de arquitectura en Alemania, a donde fue becado por su país, Es a partir de este trabajo que mantiene una constante: su tarea es retribuir a su comunidad el desarrollo que va logrando en su vida profesional. Un propósito que no obedece a la intención de ganar reconocimientos o tener un mayor ingreso económico por su trabajo sino brindar, sin demagogias, mejores condiciones a sus coterráneos para su educación y su vida cotidiana. Una acción de servicio comprometido socialmente, en el entendido de que su país es muy pobre y ha surgido al mundo actual después de un largo periodo colonial ejercido por Francia de la que se independiza hasta 1960. Una inestabilidad política siguió a este acontecimiento cuando era conocido el país como Alto Volta, y que cambia desde 1984 por Burkina Faso que quiere decir “patria de hombres íntegros” en su idioma original; más allá de estos acontecimientos Diébédo ha mantenido su compromiso realizando múltiples obras en Gando a lo largo de todo lo que va del siglo XXI, desde viviendas para profesores hasta varias otras escuelas, un centro de salud, la biblioteca de Gando, el Centro de Mujeres Songtaaba, una clínica quirúrgica, un orfanato y a partir de estas experiencias su obra se extiende a otros países de África: Mali, Kenia, Mozambique, Sudan y más recientemente culmina el Instituto Goethe en Dakar, Senegal.

A partir del premio Pritzker se ha popularizado su trabajo y cabe destacar que se ha puesto la mirada en una arquitectura de modesta realización, en oposición a las arquitecturas espectaculares que todos los días se construyen en el mundo, lo cual implica un cambio radical en el enfoque crítico de apreciación de la arquitectura. Para la enseñanza de la arquitectura de la UAM Xochimilco este premio empata con los objetivos de atención a las necesidades más urgentes de la población pobre de nuestro país, sólo que hay que ir más allá en el conocimiento de los trabajos de este arquitecto, pues en cada obra da muestra de su sólida formación como profesional de nuestra disciplina. Su obra prueba que existe la buena arquitectura y que esta exige un recorrido riguroso por las características que dan integridad a su conformación en el sitio donde se ubican. Este es el primer aspecto por destacar, son obras para un lugar específico, con su clima, su suelo y su vegetación. También para unos usuarios conocidos, los jóvenes de Gando, y para una actividad educativa y sus acciones complementarias. Un aspecto más es el uso de materiales que se producen en el lugar, sin descartar otros que serán traídos del centro urbano más cercano y cuya utilización se ha hecho estudiando cuidadosamente las posibilidades de participación de los habitantes. Un aspecto que sobresale es que se ha trabajado a detalle la forma en que se utilizarán de cada uno de ellos, los tradicionales y los contemporáneos. Y en este punto cabe hacer énfasis en la disposición de Kéré para lograr el efecto deseado: esta acción es lo que llamamos diseño, o sea, una previsualización cuidadosa de lo que será el resultado de cada una de las decisiones tomadas. Detrás de ello está un objetivo implícito, generar belleza, impactar con una estética que no necesita adjetivos, solamente disposición a gozarla. Una estética que tiene su raíz en la cultura material del lugar. Para los estudiantes de nuestra carrera esa debe ser la lección. Sin dominio de todo esto no hay diseño, sino solamente construcción.

Opéra village Africa

Gando primary school

 

*Doctor en Arquitectura y profesor investigador de la UAM Xochimilco.

Agosto 2022.

 

 

 

 

Imágenes tomadas de:

https://ecohabitar.org/articulos/construccion-con-tierra-cruda/

https://www.experimenta.es/noticias/arquitectura/escuela-primaria-en-gando-burkina-faso-de-francis-kere-architecture-3724/amp/

 

 

Hacer ciudad desde lo preexistente, Reurbano.

Manuel Dublán 46.

Por Iván Hinojosa Medrano*

 

El tema de la sustentabilidad en todos los ámbitos de nuestras vidas se empieza a convertir en algo común, es por eso que, en nuestro quehacer como arquitectos, nos preguntamos ¿cuál es la responsabilidad que tenemos al ejercer la práctica de la arquitectura, al construir y vivir la ciudad en donde habitamos?

Desde hace unos años, algunos arquitectos se han preocupado por la manera en que construimos nuestras ciudades, y por lo tanto buscan soluciones más sostenibles para redensificar la ciudad. No es un tema nuevo que hace tiempo han surgido estrategias que nos permiten contrarrestar los efectos negativos de la elaboración de materiales de construcción, la urbanización acelerada en las periferias de las ciudades, así como disminuir los efectos negativos que deja construir desde cero una obra.

Oficinas de arquitectura como; Inca Hernández, JSa, BAAQ, COOP entre otros, se han preocupado por realizar una práctica más consciente del sector inmobiliario, así como hacer ciudad sobre lo preexistente. Varios factores son los detonantes de esta reutilización, por ejemplo; poder redensificar y crecer verticalmente las ciudades; la valoración del patrimonio edilicio; cuidar el medio ambiente por medio de la reutilización; económicamente la construcción cuesta menos y a su vez el precio de venta por metro cuadrado es más elevado por encontrarse en buenas ubicaciones.

Ubicación Manuel Dublán 46.

 

Ubicación Manuel Dublán 46.

Lo anterior viene al caso a la hora de acercarnos a valorar la obra de Reurbano, un desarrollador inmobiliario que nació hace más de una década en la ciudad de México, siendo pioneros en la regeneración urbana por medio de la reutilización de edificios, algunos de ellos patrimoniales. Esta oficina cuenta con más de 12 edificios reutilizados, y más de 10 premios nacionales e internacionales. Se distingue por la colaboración de diferentes oficinas de arquitectura que los apoyan con el proyecto arquitectónico, tales como; at103, Cadaval & Solà-Morales, y Productora, este último realizo recientemente la propuesta para la reutilización del edificio ubicado en Manuel Dublán 46.

Estado original de Manuel Dublán 46.

Para hacer algunos comentarios en relación al trabajo profesional de Reurbano, nos vamos a referir específicamente a una de sus obras; el edificio de departamentos conocido como Dublán 46, del año 2021, ubicado en la calle de Manuel Dublán No. 46, colonia Tacubaya, en la delegación Miguel Hidalgo, en la ciudad de México.

El entorno urbano donde se ubica está obra está constituido predominantemente por construcciones de uno a dos niveles, que, salvo contadas excepciones son de poco valor arquitectónico. Está destinado principalmente a viviendas con algunos servicios y comercios de barrio, entorno que se ha ido modificando al pasar de los años con la aparición de edificios de densidades de entre tres y cuatro niveles; calles muy angostas; alto tránsito vehicular y peatonal ocasionado por el metro Tacubaya, el Hospital Escandón y el Mercado Ing. Gonzalo Peña Manterola. En cuanto a infraestructura, se tiene resuelto lo que tiene que ver con agua potable, drenaje y energía eléctrica.

Sobre un terreno a espaldas del Hospital Escandón; de geometría rectangular; con una superficie aproximada de 360 metros cuadrados y un frente de 13 metros, el proyecto de reutilización se ordena a partir de proporciones simples y regulares, manteniendo una configuración de “L” que es la distribución original. Se conservo el patio original definiendo con claridad las circulaciones verticales y horizontales, remetiendo solo un poco el volumen nuevo que se encuentra sobre la casa, teniendo algunos departamentos orientación norte-sur y otros al este, cumpliendo con la iluminación y ventilación natural requeridas.

La casa original del sigo XlX, cuenta con dos niveles, con alturas de entrepiso de entre 4.00 y 5.00 metros, y se agregaron cuatro niveles con un entrepiso de 2.60 metros, alojando diecisiete departamentos de entre 41 y 141 metros cuadrados, así como dos locales comerciales. La estructura está resuelta con marcos rígidos de concreto armado y losas aparentes, no se cuenta con cajones de estacionamiento y en su patio se cuenta con unos grandes árboles.

 

Vista aérea de Manuel Dublán 46.


El acceso al edificio es muy generoso, se cuenta con estacionamiento para bicicletas y se mantuvieron prácticamente todos los detalles estéticos de la casa original. Se agregó una escalera escultórica, que estéticamente es muy impresionante, sin embargo, tendríamos que ver cómo se comporta en un sismo. Es interesante la elección de los acabados; las alturas son adecuadas; la mayoría de los departamentos están bien iluminados y ventilados; así mismo se cuenta con el suficiente número de prototipos para poder elegir uno de acuerdo a las necesidades de cada persona.

Se acertó en tomar la decisión de conservar dos locales comerciales y los árboles en la planta baja, esto le regresa de alguna manera su esencia de barrio. Las escaleras son todas metálicas y se sujetan siempre a estructura nueva, así mismo se dejaron varios partes sin acabado para poder ver los muros originales.

        




   

Planta nivel 3 Dublán 46 (proyecto nuevo)

 

 

Planta nivel 1 (pb) Dublán 46 (casa original)

 

 
              

Planta nivel 3 Dublán 46 (proyecto nuevo)



Pienso que la superposición del proyecto nuevo sobre la casa original le resta valor al inmueble y al proyecto. Se entiende que el mundo inmobiliario es un tema de metros cuadrados vendibles, pero esta no era la mejor solución. También me parece que el remetimiento de la fachada principal del nuevo proyecto hacia la calle de Manuel Dublán no es la suficiente,  ya que no respeta la jerarquía de la casa original ni las proporciones de alturas colindantes, por lo que debió de resolverse de manera distinta.

En general los departamentos más grandes están bien resueltos, sin embargo, hay un par que son extremadamente compactos, llegando al punto de tener que acceder a ellos por la recamara. Otros puntos negativos son; que no se logró conservar las losas originales de la casona, sustituyéndolas por losas de concreto armado; que el tema de la privacidad no está bien resuelto pues para entrar a tu departamento tienes que pasar por las ventanas de los vecinos y que el edificio no cuenta con elevador y esto no cumple con el reglamento de construcción, el cual indica que se debe contar con este a partir de 13 metros verticales o más de 4 niveles.  Reurbano resuelve el edificio con departamentos pequeños y sin estacionamiento para gente que trabaja en casa, que usa el transporte público o la bicicleta. 


La movilidad es buena dado a su ubicación y cercanía al metro, sin embargo, se debe pensar también de dotar a la zona de espacios públicos, equipamiento y de mayor seguridad, ya que el incremento en la densidad de población sin cajones de estacionamiento a la larga podría convertirse en un problema. Por lo que pienso que el edificio solo está bien resuelto en su estética, pero no en su proyecto arquitectónico.  Sin duda el construir sobre lo ya edificado tiene sus limitaciones, con todo ello, es una opción viable para el crecimiento vertical de las ciudades. Esta manera de ver y entender la arquitectura será replicándose como una manera natural del crecimiento de estas.

Resulta entonces importante que las nuevas generaciones de arquitectos, refuercen la idea de la reutilización como una manera de abordar los problemas arquitectónicos, especialmente el de la vivienda, que se propongan nuevos materiales y procedimientos constructivos, que den forma a las ciudades que habitamos. Tal es el caso de Reurbano, que, a pesar de las dificultades y errores, son pioneros en la reutilización de edificaciones. Sin duda es una de las oficinas que tendrá que seguir trabajando y explorando nuevas técnicas para tener proyectos de reutilización más viables arquitectónicamente y no solo financieramente. Lo importante es que se siga haciendo ciudad sobre lo preexistente y aseguremos su preservación.

 

*Arquitecto y estudiante de la Maestría en Reutilización del Patrimonio Edificado, UAM. Xochimilco.

 Agosto, 2022.

Fuentes de las imágenes: del autor, Google Maps y Reurbano.