Adecuando el presente al pasado en el centro histórico de Puebla

Samantha Reséndiz Flores* 

El edificio que nos ocupa es el ubicado en Av. 5 Poniente 309 en el centro histórico de Puebla, México, a un par de cuadras del zócalo de la ciudad.

MAPA: https://www.google.com/maps/place/Av+5+Pte+309,+Centro+hist%C3%B3rico+de+Puebla,+72000+Puebla,+Pue./@19.0438333,-98.203573,17z/data=!3m1!4b1!4m5!3m4!1s0x85cfc15447d050d3:0x137cedec942e333a!8m2!3d19.0438282!4d-98.2013843

 

Fundado ex nihilo en 1531[1] y declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO en 1987 el centro histórico de la ciudad de Puebla es uno de los mejores ejemplos de urbanismo hispano en el Nuevo Mundo entre los siglos XVI y XIX, así como un catálogo arquitectónico único de inmuebles tanto religiosos como civiles, que narran a través de su conformación usos y costumbre de otras épocas, de cómo la ciudad se fue construyendo, expandiendo, cambiando y reinventando.

En una Ciudad con casi 500 años de existencia, los cambios en las necesidades de sus habitantes son innegables por lo que la reutilización representa una dicotomía en la que por un lado los inmuebles se enfrentan al reto de adoptar usanzas que eran inexistentes cuando fueron proyectados y  por otro la única opción para su supervivencia, es en este punto donde el quehacer del arquitecto asume la responsabilidad de repensar los espacios que alguna vez contuvieron los usos más básicos para albergar y trabajar en conjunto con las nuevas tecnologías y formas de vida.

La calle en la que se encuentra inserto el inmueble del que hablaremos está conformada principalmente por edificios con uso de suelo comercial, tiendas, una tortillería, varios hostales, estacionamientos y diversas oficinas, como las del despacho Neorestauro que intervino av. 5 Pte. 309 mismos que a unos cuantos metros trabajan en el proyecto av. 5 Pte. 330 que busca dotar a la calle de otro ejemplo de uso de suelo mixto con vivienda en las plantas superiores y comercio en planta baja.


El edificio fue construido a finales del siglo XIX y se mantuvo en abandono por 23 años hasta su intervención en 2016 a manos del despacho Neorestauro estudio, fundado por el Arq. Vicente Raúl Campeche Reyes y el maestro en conservación del patrimonio edificado Juan Pablo Guarneros Orea, ambos oriundos de Puebla.

El despacho cuenta con 13 proyectos ejecutados en el estado y basan su labor en las nuevas propuestas de interiorismo y arquitectura, así como en la conservación del legado histórico arquitectónico, a través de equipos multidisciplinarios de arquitectos, interioristas, historiadores, arqueólogos, etc.[2]

El proyecto se desarrolló en torno a dos ejes principales:

1.    El rescate de un edificio decimonónico abandonado por el tiempo catalogado por el INAH.[3]

2.    La redensificación de vivienda en el centro histórico de la ciudad, adecuando departamentos y locales comerciales. Logrando un uso de suelo mixto entre vivienda y comercio en un solo predio.[4]

Al ingresar en el inmueble nos recibe un zaguán que remata en un patio central que funciona como cubo de luz y como elemento de distribución vertical de los 3 niveles que conforman el edificio. Su programa arquitectónico consta de 2 locales comerciales cada uno con sanitario y bodega, 5 departamentos de una recamara y un baño respectivamente y 1 roof garden.


 







PLANO: Neorestauro estudio - NIVEL PLANTA BAJA                      

    PLANO: Neorestauro estudio - NIVEL 01
PLANO: Neorestauro estudio - NIVEL 02 

 PLANO: Neorestauro estudio - CORTE                                                                 

La intervención del inmueble consistió en una reestructuración adecuativa en la que se sustituyeron 120.95m2 de entrepisos de viguería de madera, que se encontraban en un estado de conservación irreparable, por entrepisos de losacero conservando en medida de lo posible la viguería original y reemplazando las piezas faltantes o dañadas por vigas metálicas. Dichos trabajos se realizaron espacio por espacio, evitando de esa forma demoler muros para mantener la lectura original del edificio.

Fotos 2, 3 Y 4: Neorestauro estudio

En planta baja fue demolida una losa maciza de concreto armado (S. XX) para de esta forma liberar el patio central, permitiendo así la iluminación y ventilación natural en todos los niveles.

Se integraron en el primer nivel balcones de estructura metálica y losacero con barandal de vidrio templado.

Y por ultimo se agregó una pérgola de estructura metálica en la azotea creando un espacio de estar compartido.













Foto 5: Neorestauro estudio

A través de calas estratigráficas fue posible encontrar y rescatar la pintura mural primigenia con reminiscencias art Nouveau[5], misma que fue liberada e incorporada a la estética de los diferentes espacios.

Otros elementos importantes que fueron salvados son los cielos razos que se retiraron, restauraron y colocaron nuevamente en su sitio original. Así como el trabajo hecho in situ con molduras de yeso, puertas, ventanas, herrerías, pisos y toldos, todos ellos restaurados. 


 

Foto 6: Neorestauro estudio

Con respecto a la fachada, esta se encontraba en buen estado de conservación a pesar de la falta de mantenimiento por lo que los trabajos realizados en ella se limitaron a limpieza y pintura.

En relación con la marquesina que cubre el acceso a los locales comerciales fue necesario hacer una reinterpretación de esta ya que se encontraba en un estado irrecuperable.

Fotos 7 y 8: Neorestauro estudio


Si tuviera que definir esta intervención en una palabra esta seria “respeto”, es evidente la intención del despacho de hacer visibles los elementos contemporáneos que fue necesario agregar tanto para consolidar la estructura como para satisfacer las necesidades actuales, siendo respetuosos con los elementos funcionales subsistentes, sin tratar de opacarlos u ocultarlos.

Es importante mencionar que en todo momento se busco no perder la espacialidad original (conservando alturas y la distribución del inmueble), aspecto que, si bien se logró, resulto contraproducente para la adecuada iluminación y ventilación natural de específicamente 3 baños, los ubicados en el local 1, depto. 2 y 4.

        Foto 9: Neorestauro estudio

La incorporación de los elementos decorativos como la pintura mural, cielos razos, molduras, puertas, ventanas y pisos a la estética de los departamentos es un buen ejemplo valoración ya que a pesar tener mas de 100 años de existencia se integran a la perfección con los estándares estéticos del presente, no solo como decoración sino como documentos históricos.

Un detalle interesante fue el de dejar aparentes ciertas áreas de los muros, ya que esto permite visualizar la conformación de este como si se tratase de un mural.

Fotos 10 y 11: Neorestauro estudio


En lo que al cubo de luz se refiere el uso de vidrio templado en los balcones, no pudo ser más acertado, pues nos permite tener un límite de seguridad bien definido sin ocultar visualmente las pinturas murales liberadas al ascender hacia los departamentos.

Fotos 12 y 13: Neorestauro estudio

Conclusión

El trabajo realizado por Neorestauro en el edificio es una muestra del conocimiento de los principios de intervención y conservación del patrimonio edificado, debido a lo bien lograda que resulto la intervención, siendo principalmente adecuativa, se logró la conformación de un espacio contemporáneo, funcional y estético que valora la historia de este y cumple con los objetivos planteados:

1.    La conservación del inmueble decimonónico.

2.    La redensificación del centro histórico de Puebla a través de usos de suelo mixtos.

Sin duda hay que estar atentos al trabajo de este equipo conformado por arquitectos jóvenes y comprometidos con la conservación.




















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Fotos 14, 15, 16, 17, 18, 19, 20, 21 y22: Neorestauro estudio


*Arquitecta y estudiante de la Maestría en Reutilización del Patrimonio Edificado. UAM Xochimilco.


Marzo 2022

 

Aproximación crítica a un proyecto de reutilización arquitectónica en el centro de Cholul, Yucatán

Andrea Mercedes Pérez Navarrete*


Introducción

Este ensayo pretende realizar una crítica de un proyecto arquitectónico reciente ubicado en la comisaría de Cholul, en el municipio de Mérida, Yucatán. El acercamiento busca ser objetivo, tomando en cuenta todas sus características y condiciones, con el fin de emitir un juicio sustentado.

Se trata de un proyecto, concluido en el 2021, denominado Pabellón Fundadores Almodar y diseñado para albergar un restaurante en una antigua casa ubicada frente a la plaza principal de la comisaria de Cholul, Yucatán. Los autores fueron TACO (Taller de Arquitectura Contextual), con sede en el mismo sitio.

Antecedentes históricos

La comisaria de Cholul se ubica a 2 kilómetros hacia el noroeste del periférico de la ciudad de Mérida, y pertenece al municipio del mismo nombre. Como muchas de las comisarias y pueblos en Yucatán, Cholul albergó un asentamiento prehispánico, en este caso perteneciente al cacicazgo de los Ceh Pech.[1]


Fig. 1. Ubicación de Cholul dentro del municipio de Mérida

Fuente: Google Earth. 2021

Tras la llegada de los españoles, el poblado pasó a formar parte de la encomienda a cargo de Francisco de Montejo el Mozo, hijo del fundador de la ciudad de Mérida. Durante este período, se construyó la iglesia ubicada en el centro de la población dedicada a San Pedro Apóstol. No se tiene la fecha exacta de su construcción, pero dadas sus características formales y constructivas se infiere que data del siglo XVI, con modificaciones realizadas posteriormente.[2]

La información sobre Cholul es escasa, sin embargo, en un plano de principios del siglo XX es posible apreciar la traza urbana que tenía en ese período, así como la línea del ferrocarril que atravesaba en la zona.

Fig. 2. Croquis de Cholul, siglo XX.

Fuente: Mapoteca Manuel Orozco y Berra

A principios de los años noventa, la comisaría de Cholul comienza a conurbarse con la ciudad de Mérida. Gente de la clase media-alta y alta empieza a adquirir terrenos a precios bajos con el fin de llevar una vida más tranquila y “de campo”, pero lo suficientemente cerca de la ciudad para seguir satisfaciendo sus necesidades y comodidades.[3] Fue tal este fenómeno, que en la entrada del poblado existió (y aún se encuentra, aunque ya algo despintada) una barda con el lema de: “Cholul: la Cuernavaca de Yucatán”. Esta situación continúa hasta la actualidad, y se han construido fraccionamientos enteros a las afueras del poblado, además de restaurantes y negocios de tipo boutique.

El restaurante Almodar

Hablando específicamente del proyecto del restaurante Almodar, éste fue construido en el 2021 en una antigua casa ubicada en la esquina de la calle 20 con 23, en el centro del poblado, justo en frente de la plaza principal.

     

Fig. 3. Ubicación del restaurante Almodar, Cholul, Yucatán.

Fuente: Google Earth. 2021

El edificio preexistente era una pequeña vivienda de 50 m2 con muros de mampostería de piedra. El registro documental más antiguo que se tiene del edificio es de 1945 en el cual se menciona que se trata de un solar con casa de paja de un piso.[4] En este documento también se menciona que la casa había sido vendida anteriormente, pero no se registró dicho proceso, por lo que no es posible conocer la fecha exacta de su construcción. Este tipo de viviendas de muros de mampostería y techo de huano o palma son comunes en los poblados de Yucatán, pues derivan de la vivienda vernácula maya construida originalmente con muros de bajareque, y con la misma cubierta de palma que se mantiene hasta la fecha. En el caso de esta construcción, los muros de mampostería son de 40 centímetros aproximadamente, y el techo de palma fue sustituido por unas losas de concreto que modificaron su forma original. También se perdieron los vanos originales, conservando únicamente una puerta con su carpintería original.

                                 

Fig. 4. Edificio preexistente con modificaciones

Fuente: Google Earth. 2021

A pesar de que el edificio no se encuentra en ningún registro o catálogo de monumentos, el centro histórico de Cholul se encuentra dentro de la Declaratoria de Zonas del Patrimonio Cultural del Municipio de Mérida, decretada por el Ayuntamiento de Mérida en el año 2004.

El programa arquitectónico del edificio nuevo para albergar el restaurante Almodar, consiste en un área de cocina y barra de servicio, una bodega, sanitarios, un área de comedor interior, área de comedor exterior y una terraza en la azotea.


Fig. 5. Plantas arquitectónicas Restaurante Almodar

Fuente: TACO (Taller de arquitectura contextual)

Se conservaron los muros de mampostería originales del edificio preexistente, y este espacio se utilizó para el área de cocina, barra de servicio y un pequeño espacio de comedor. En el extremo sur se prolongó uno de los muros de la fachada utilizando block de concreto de 15 centímetros de espesor y siguiendo la forma de la barda original que delimitaba el terreno, de manera que el espacio interior nuevo aumentó respecto al anterior; este espacio se cerró con un muro de celosía de concreto para dar luz y ventilación al interior. Sobre esta parte del edificio se levantó una bóveda de cañón corrido hecha de concreto armado a doble altura, a la cual se le dejaron las marcas del descimbrado como parte de la estética del edificio. En el extremo norte de esta área se subdividió una parte del espacio, utilizando muros de block de 15 cm de espesor, para albergar una bodega y los sanitarios. En este caso la techumbre se resolvió con una losa plana de concreto armado para generar la terraza en la azotea.


        

  Fig. 6. Espacio interior.                                  Fig. 7. Detalle de la construcción de la bóveda.

Fuente: Fotografía de © Leo Espinosa.                  Fuente: TACO

         

Fig. 8. Espacio interior                                      Fig. 9. Terraza en azotea

Fuente: Fotografía de © Leo Espinosa.

En la parte exterior del edificio ubicada del lado este se adosó una escalera de concreto que conduce hacía la terraza en la azotea. Este espacio, pensado para funcionar también como mirador, alberga un área de comensales desde la cual es posible observar la plaza principal e iglesia de Cholul.

Para el área del patio se realizó un trabajo de paisajismo y diseño de jardines, con el fin de darle una interpretación estética del solar maya. Se utilizaron muretes de mampostería de piedra (imitando la estética de las albarradas) los cuales funcionan también como bancas para algunas mesas exteriores. Se respetaron los árboles del patio y se incluyó un pequeño estanque con plantas acuáticas.



Fig. 10. Patio trasero

Fuente: Fotografía de © Leo Espinosa.

De acuerdo con los arquitectos del proyecto, éste toma como referencia algunos elementos de la iglesia de San Pedro Apóstol ubicada en frente, y los reinterpreta. Tal es el caso de la bóveda nueva que se construyó para techar gran parte del edificio preexistente.

En este caso, la forma y los materiales de la nueva bóveda ayudan a identificar a este elemento como de reciente construcción. Para los muros nuevos se utilizaron materiales actuales como el block de concreto vibrocomprimido y las celosías de concreto, los cuales no solo se diferencian de los muros originales por la materialidad, sino también por ser de menor grosor.



Fig. 11. Fachada

Fuente: Fotografía de © Leo Espinosa.

En la fachada se recuperaron los vanos originales, así como la carpintería de carpintería de estos. Con el fin de evidenciar la historia del edificio, se dejaron calas con vestigios de los diferentes estucos y colores que tuvo a través del tiempo.

Si bien los agregados en el edificio tratan de evidenciar su contemporaneidad a través del contraste en la forma y materialidad, la integración no se visualiza desde el edificio en sí mismo, sino con su contexto. El edificio original nunca tuvo una bóveda, sino más bien un techo de forma absidal o a dos aguas característicos de la vivienda vernácula en Yucatán. En este caso, no se decidió reincorporar o reinterpretar la techumbre original, sino más bien se tomó como referencia el contexto (la iglesia), para hacer un elemento nuevo inspirado en éste. A pesar de ello, la bóveda de cañón corrido no es un elemento protagonista en la iglesia del poblado, ya que solo se utiliza en una pequeña área correspondiente al presbiterio, mientras que la mayor parte de la techumbre es plana hecha a base de vigas y viguetillas. La bóveda del restaurante, considero, no termina de conjugarse con el resto del edificio cuando es visto desde la calle, resaltando incluso del paramento.

Dada la privilegiada ubicación del edificio, el uso de la azotea como mirador y área de comensales me parece un gran acierto, aunque debido al clima de Yucatán, el disfrute pleno de este espacio se reduce a ciertas horas del día (en las que los árboles logran mitigar los rayos del sol) y a las noches. Considero que este mirador es la característica más relevante del edificio, pues lejos de reinterpretaciones y lecturas de significados en los elementos, te vincula al contexto al exponerte a él de manera directa y hacerlo protagonista.

Conclusión

El proyecto del restaurante Almodar, más allá de recuperar y resaltar la pequeña construcción antigua en la que se ubica, lo que busca es recordar una y otra vez el contexto en el que se asienta. Desde las soluciones formales, los materiales al interior y exterior, y sobre todo con la función del mirador, el proyecto busca ser consciente del lugar en el que se encuentra e intenta transmitir al usuario este contexto histórico y cultural. A pesar de los aciertos, el proyecto también comete fallas, a mi parecer. La volumetría de la bóveda vista desde la calle no armoniza con el resto del edificio. La belleza de este elemento se aprecia desde el interior y en la azotea, más no desde la fachada.

En el patio, la reinterpretación del solar maya tiene elementos interesantes y reúne los materiales que se pueden encontrar en ellos. Sin embargo, la principal función de los solares es la de proveer de alimentos a las familias, por lo que considero pudo aprovecharse más esta función para el cultivo, sobre todo considerando el uso de restaurante que tiene el lugar.

A diferencia de muchos proyectos actuales en el estado que terminan adoptando elementos de otros sitios o destruyendo características relevantes de los edificios históricos por moda o desconocimiento, el proyecto del restaurante Almodar, con sus fallas y aciertos, destaca por el entendimiento del contexto regional e inmediato en el que se ubica y da una perspectiva muy valiosa, no solo de la intervención en edificios antiguos dentro de contextos históricos, sino de la arquitectura regional en general.

 

Bibliografía

Ayuntamiento de Mérida 2004-2007. “Declaratoria de Zonas del Patrimonio Cultural del Municipio de Mérida”, 2004.

“Cholul, vivo y presente”, 2017. https://cholul.wordpress.com/origenes/.

Fernández, Justino. Catálogo de Construcciones Religiosas del Estado de Yucatán, 1945.

Gobierno del Estado de Yucatán. “Instituto de Seguridad Jurídica Patrimonial de Yucatán”. Consultado el 19 de octubre de 2021. https://www.insejupy.gob.mx/.

“Pabellón Fundadores Al Modar por Taller de Arquitectura Contextual”. Ambientes Digital, 2021.

Rodríguez Pavón, Jimena. “Conurbación, cambio sociocultural e identidad comunitaria en la periferia de la ciudad de Mérida: el caso de Cholul”. Universidad Autónoma de Yucatán, 2010.

TACO. “Pabellón fundadores Al Modar / TACO taller de arquitectura contextual”. ArchDaily, 2021. https://www.archdaily.mx/mx/960762/pabellon-fundadores-al-modar-taco-taller-de-arquitectura-contextual.

“TACO”. Consultado el 19 de octubre de 2021. https://www.arquitecturacontextual.com/.


 Febrero, 2022

*Arquitecta y estudiante de la Maestría en Conservación del Patrimonio Arquitectónico, Universidad Autónoma de Yucatán.


[1] “Cholul, vivo y presente”, 2017, https://cholul.wordpress.com/origenes/.

[2] Justino Fernández, Catálogo de Construcciones Religiosas del Estado de Yucatán, 1945.

[3] Jimena Rodríguez Pavón, “Conurbación, cambio sociocultural e identidad comunitaria en la periferia de la ciudad de Mérida: el caso de Cholul” (Universidad Autónoma de Yucatán, 2010).

[4] Instituto de Seguridad Jurídica Patrimonial de Yucatán (INSEJUPY), Libro primero, Tomo 31, Folio 57.