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Los siniestros del mercado La Merced, verdad o coincidencia. Por Pamela Vicke Sánchez

Los siniestros del mercado La Merced, verdad o coincidencia. Por Pamela Vicke Sánchez
El 27 de febrero del año pasado, se incendio en la madrugada la Nave Mayor del mercado La Merced, se quemó el 80% del inmueble; la causa del siniestro fue ocasionada por un corto circuito según versiones de Protección Civil, debido a una sobrecarga de energía eléctrica.  A la semana siguiente me di una vuelta al mercado para ver en qué condiciones se encontraba el inmueble y bueno…, los accesos que se encuentran para entrar directamente desde la estación del metro Merced de la Línea 1 estaban cerrados y hoy en día sigue igual porque están haciendo trabajos para que “los más de 2 mil 800 comerciantes que resultaron afectados por el incendio puedan regresar a sus locales a partir del segundo trimestre del 2014” (Excelsior/12 de diciembre/2013).

Incendio de la nave mayor del mercado La Merced, puestos del Mercado Ampudia. Fuente: Excélsior

Ante la preocupación de las autoridades, el año pasado se abrió la convocatoria al concurso de anteproyecto conceptual para el Plan Maestro de Rescate Integral de La Merced, para el día 16 de diciembre de 2013, se llevó a cabo el fallo del concurso y acto de premiación; el primer lugar fue para el equipo conformado por el arquitecto José Rodulfo Muñoz Villers, el segundo lugar fue para el equipo del arquitecto Julio César Gaeta Gorriz y el tercer lugar el equipo del arquitecto Francisco Pardo Rembis, además de seis menciones honoríficas.

El proyecto ganador, de los arquitectos Muñoz Villers y Carlos Marín, fue seleccionado por el planteamiento social, económico, ambiental cultural y patrimonial. Cada una de las etapas está planteada en el corto, mediano y largo plazo, hasta 2030.

Exposición - 100 visiones por la Merced. Fuente: Pamela Vicke Sánchez

Pero eso no es todo, el 25 de enero pasado, se incendiaron los puestos pertenecientes al Mercado Ampudia, ubicado en la zona norte del complejo comercial de La Merced, las llamas se extendieron a la zona de la Nave Mayor en donde ocasionaron daños colaterales; así como a un área de 200 metros cuadrados perteneciente a tres inmuebles aledaños. La causa según las autoridades, también fue por una sobrecarga de energía eléctrica.

Incendio zona norte de La Merced, puestos del Mercado Ampudia. Fuente: Excélsior

Sin embargo, me da la impresión de que dichos siniestros de alguna manera fueron provocados con el pretexto de una falla eléctrica; por lo tanto, esto puede ser un buen justificante para que las autoridades digan “por estos acontecimientos, es necesario realizar dichos trabajos para su rescate y se está llevando a cabo el Foro de Futuros-100 visiones por La Merced”.

“Espero que no quede nada más en buenas intenciones” como me dijo el día martes 18 que fui a la exposición de los proyectos de La Merced en el Museo de La Ciudad de México, la señora Amelia Lozano Martínez, que ha trabajado desde el antiguo mercado de La Merced.


Solo nos resta como ciudadanos y arquitectos que somos comprometidos y preocupados por nuestro quehacer, darle seguimiento al rescate del mercado La Merced y sus alrededores.

Febrero, 2014

La seguridad en los mercados públicos de la Ciudad de México. Por Pamela Vicke Sánchez



El pasado 27 de febrero se incendio en la madrugada la Nave Mayor del mercado La Merced, considerado uno de los principales centros de abasto especializados de la Ciudad de México más importantes del siglo XX, inaugurado el 24 de septiembre de 1957 y proyectado por el arquitecto Enrique del Moral, en colaboración con los arquitectos Hilario Galguera y Félix Candela, y como residente de construcción el ingeniero Javier Barros Sierra. 

Otro aspecto relevante de este mercado, es que desde el año 2000, se encuentra en lista para su catalogación por las técnicas constructivas empleadas para la época, sus claros de grandes dimensiones, con cubiertas en forma de paraboloides contraventeados y trabes que permiten su aligeramiento. 

Según las noticias, se quemó el 80% del inmueble, sin pérdidas humanas que lamentar; la causa del siniestro fue ocasionada por un corto circuito según versiones de Protección Civil, debido a la sobrecarga de energía eléctrica que los comerciantes del mercado y los vendedores ambulantes, utilizan con frecuencia los famosos diablitos para iluminar sus locales y puestos. Ante este hecho, recordamos que no es el único mercado que ha tenido este tipo de percances, también el de Jamaica y Sonora han sufrido incendios parciales.
Recientemente visite el mercado de La Merced, para ver en que condiciones se encontraba el inmueble y bueno…, los dos accesos que se encuentran para entrar directamente desde la estación del metro Merced de la Línea 1, estaban cerrados y con un olor bastante desagradable, entonces me dirigí a la otra salida y entrada que da hacia los locales ubicados dentro de la plaza. Poco a poco comencé a recorrer los alrededores del mercado y todo estaba cerrado, después de indagar donde estaban los vendedores, me comentaron que algunos se habían reubicado en Anillo de Circunvalación y a otros en las inmediaciones del mercado Anexo, entonces me trate de acercar a uno de los accesos al mercado que estaba cubierto con plásticos y alcance a ver que había maquinaria pesada en su interior para terminar de sacar los escombros y dejar limpio el lugar, en cuanto al interior del inmueble, no percibí a simple vista algún daño de consideración en su estructura y en las bóvedas.

Por eso cabe destacar que no solo el mercado de La Merced, sino los 322 que existen en la Ciudad de México, carecen de medidas de seguridad, al no contar con extinguidores y los que llegan a tener se los llevan porque los van a cambiar. No cuentan con mantenimiento preventivo y mucho menos uno mayor, la ubicación de los vendedores en los alrededores de los centros de abasto impide el libre tránsito, entrar y salir sobre todo en casos de siniestros como incendios y sismos. La falta de accesibilidad para discapacitados, la carencia en el mantenimiento de las instalaciones eléctricas y de gas, son algunos de los problemas regulares.

Con respecto a lo anterior, es importante señalar que las autoridades gubernamentales, delegacionales y administrativos de cada centro de abasto, deberían estar al pendiente para dar mantenimiento constante a los mercados de la ciudad, para seguridad de los locatarios y de la población que acude a realizar sus compras. Imagínese usted estimado lector, que si el incendio del mercado La Merced o algún otro siniestro, hubiera sucedido en la hora pico cuando acude mucha gente, entonces el resultado hubiera sido un desastre, en cuanto a pérdidas materiales y humanas.

Por ello es importante tener en cuenta que un peligro como éste implica principalmente una degradación funcional y de seguridad en los mercados. Si las autoridades, inversionistas y comerciantes se coordinaran, los mercados públicos, principalmente el de La Merced, se verían favorecidos ante la mirada de los consumidores, visitantes y turistas.

Marzo, 2013

La arquitectura consumista. Por Pamela Vicke Sánchez




Se le define a este tipo de cultura consumista como un hecho que es incontrovertible: la sociedad contemporánea nació para el consumo. En algún momento posterior a la Segunda Guerra Mundial, surgió en los países occidentales una cultura de la insatisfacción permanente: la maquinaria de producción de bienes funciona en la medida en que los deseos nunca son plenamente satisfechos.

Jean Baudrillard logró describir sociológicamente el fenómeno: no compramos objetos por su utilidad sino por el halo que los rodea. Hoy en día no obstante, hemos alcanzado un nuevo modelo, aquel donde los individuos, los afectos, las ideas y las obras de arquitectura forman parte del supermercado global.

Con el tiempo la disciplina se ha limitado a las necesidades del mercado, la arquitectura de consumo es aquella que surge de las necesidades sociales específicas, sin depender de la iniciativa de clientes particulares. La idea se puede vincular a la crítica del consumismo, a la posibilidad de recuperar el impulso utópico del modernismo para reimaginar el entorno construido y volver a poner en el centro al sujeto de la arquitectura: el usuario, desplazado por el consumidor en la cultura contemporánea. A pesar de su protagonismo mediático, el arquitecto se ha vuelto irrelevante para la configuración de la ciudad, hoy en manos de la globalización.

Así, su margen de maniobra en términos de transformación social es inexistente. La arquitectura de consumo invita a redefinir el rol del arquitecto, que dejaría de ser un formalizador de las relaciones de poder (económico o político) para implicarse en la identificación de nuevos territorios para su práctica. Los ejemplos más claros de ello, son los modos en que los centros comerciales se hacen pasar por espacios “públicos”, pero ni siquiera nuestros supuestos bastiones de la cultura son inmunes al imperativo de utilizar cada metro cuadrado, como puede apreciarse por ejemplo en megamuseos tipo Tate Modern en Londres, el MoMa de Nueva York o la franquicia Guggenheim, y en la Ciudad de México el Soumaya, que dedican cada vez más espacios a cafés, tiendas de regalos y pancartas de patrocinadores corporativos. También se encuentran los edificios de tipo plurifuncional como es el caso del Reforma 222, Puerta Alameda, Antara Polanco, Parques Polanco, entre otros que cuentan con espacios para trabajar, abastecerse y de entretenimiento, todo en un mismo lugar.

Tradicionalmente la esfera pública era atendida por la Secretaría de Obras Públicas: los gobiernos empleaban a los arquitectos para diseñar escuelas, bibliotecas, viviendas, hospitales, mercados, infraestructura, etcétera; todas las obras habrían de ser administrados por el gobierno en el futuro inmediato, y que por tanto estaban exentos de las presiones del mercado.

Con el asenso de las políticas privatizadoras y las subcontrataciones, en décadas recientes, la arquitectura se ha enfrentado a retos tan exigentes como las obras públicas; es por ello que en algunas ocasiones me hago la siguiente pregunta ¿Dónde se encuentran hoy los edificios construidos para el usuario? Desafortunadamente hay muy pocos. Todavía existen arquitectos con conciencia social que han dejado la práctica profesional para instalarse en los márgenes: como en la reconstrucción de Haití posterior al terremoto, en Nueva Orleans destruida por el huracán Katrina o en Kosovo luego de sus conflictos, entre otros casos.

Si los arquitectos fueran capaces de concebir nuevos programas y modelos en las obras que giraran en torno a la capacidad transformadora de la arquitectura, seguramente tendríamos mayores oportunidades de ver nuestras ideas realizadas, jugando el papel de las necesidades del consumo, al tiempo que se insertaran programas o espacios para el beneficio del usuario. La arquitectura puede combinar los dos roles que se le exigen: servir al desarrollador, por una parte y a la sociedad, por la otra.

Es también importante no confundir este fenómeno de la arquitectura de consumo social con lo particular, entre lo público y privado, de obras de autor y sin autor. Diversas opiniones han celebrado que la crisis económica global es también una señal de “el fin del exceso” y el comienzo de una nueva era de arquitectura local, responsable y a pequeña escala. Nos enfrentamos en este momento a retos verdaderamente enormes  como el cambio climático, sociedades envejecidas, migración global y pobreza, que requieren por igual de respuestas audaces de la comunidad de diseñadores. La capacidad visionaria de la arquitectura consumista debería estar dirigida a los usuarios para afrontar estas necesidades de manera conjunta con las autoridades y particulares para obtener buenos resultados.

Marzo, 2013

Oscar Niemeyer. El arquitecto revolucionario del siglo XX. Por Pamela Vicke



Nacido el 15 de diciembre de 1907, en Río de Janeiro, Brasil, Oscar Niemeyer, fue ingeniero-arquitecto de profesión y en 1932 comenzó a trabajar en el despacho de Lucio Costa, el urbanista reconocido por elaborar años después el plan de Brasilia. También en ese periodo conoció al arquitecto francés Le Corbusier, quien se convertiría en una de las principales influencias en su vida.

Seguidor y gran promotor de sus mentores, el arquitecto Niemeyer fue considerado uno de los personajes más influyentes de la arquitectura moderna internacional, y pionero en la exploración de las posibilidades constructivas y plásticas del hormigón armado. Dentro de sus principales proyectos arquitectónicos destaca la construcción de Brasilia como nueva capital de su país a finales de los años cincuenta. Niemeyer fue el principal responsable de algunos icónicos edificios públicos de la ciudad, como el Congreso Nacional de Brasil, la Catedral de Brasilia, el Palacio de Planalto y el Palacio de Alborada. Fue también uno de los principales responsables del equipo que diseñó la Sede de la Organización de las Naciones Unidas en Nueva York.

La arquitectura de Niemeyer fue también la de las articulaciones artísticas y técnicas que se aproximaron hacia una plenitud de composiciones por demás diversas. A través de la materialización, su arquitectura transmitió un espíritu de vida y búsqueda de nuevos métodos, con temas y exploraciones plásticas inscritos en contextos específicos. De una profunda convicción política abrasada al comunismo, que le valió el Premio Lenin de la Paz, otorgado por la Unión Soviética en 1963, tras el golpe militar de 1964 en Brasil, Niemeyer recibió presiones para dejar el país, fue por ello que decidió exiliarse en París, Francia, luego de que el general Charles de Gaulle (entonces presidente de Francia) le concediera permiso para ejercer su profesión en ese país. Entre sus obras más destacadas en ese periodo fueron la sede del Partido Comunista Francés en París, la mezquita de Argel y la Universidad de Constantina en Argelia, entre otros.

Al término de la dictadura militar en los años ochenta, el arquitecto Niemeyer regresó a Brasil, donde diseñó obras como los Sambódromos de las ciudades de Río de Janeiro (1984) y de São Paulo (1991); hace unos meses -en febrero pasado- concluyeron las obras de renovación, el cual amplió su capacidad para recibir a 72,000 personas y además fue adaptado para ofrecer un mejor acceso a las personas con discapacidad. El recinto se convirtió en la primera sede olímpica abierta al público, cuatro años antes de que se realice la justa deportiva en ese país. En 2010, el arquitecto dio a conocer un diseño para un museo dedicado a Pelé y apenas el año antepasado se inauguró en Asturias, España, el Centro Niemeyer, obra que el brasileño proyectó como agradecimiento al premio Príncipe de Asturias que le fuera otorgado en 1989.

Finalmente, el arquitecto Oscar Niemeyer aunque en los inicios sus proyectos se veían influenciados por sus maestros Lucio Costa y Le Corbusier, con el tiempo puso su sello al ser considerado como un diseñador provocativo, con proyectos a escala monumental y de líneas curvas y sensuales. El genio creador ya no se encuentra entre nosotros, y lo único que nos queda es apreciar sus obras, que descanse en paz el arquitecto más longevo del siglo XX.

Enero, 2013

Leonora Carrington (1917-2011) in memorian. Por Ma. Pamela Vicke Sánchez




El pasado miércoles 25 de mayo murió a los 94 años la pintora Leonora Carrington, considerada la última representante viva del surrealismo . La artista nació en el año de 1917 en Lancanshire, Inglaterra. 

Su pasión por las artes plásticas se cristalizó en 1936, cuando ingresó a la Academia Ozenfant de Arte, en su ciudad natal. Al año siguiente conoce a quien la introdujo indirectamente en el movimiento surrealista: el pintor alemán Max Ernst, con quien entabló una relación que duró poco tiempo, sin embargo, ella continuó realizando viajes a París con otros surrealistas como Nusche Eluard, Man Ray, Lee Miller y Roland Penrose.  En ese tiempo también convivió con destacados artistas surrealistas como Joan Miró y André Breton, además participó en la Muestra Internacional de Surrealismo, en París y en Amsterdam. 

Carrington, junto con otros surrealistas, apoyaron al grupo Kunsler Bund, donde intelectuales antifascistas dirigieron su más severa crítica en contra de los gobiernos de Italia y Alemania, recién iniciada la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).  Aquella época fue difícil para la pintora y sobre todo, para sus compañeros surrealistas, con quienes participó en el movimiento subterráneo de intelectuales antifascistas.  En septiembre de 1939 Max Ernst fue declarado enemigo del régimen de Vichy, tras su detención y prisión en el campo de Les Milles, Leonora sufre una desestabilización psíquica. Ante la inexorable invasión nazi, se ve además obligada a huir a España. Por gestión de su padre es internada en un hospital psiquiátrico de Santander, de donde escapa en 1941 y arriba a la ciudad de Lisboa, refugiandose en la embajada de México. Allí conoce al escritor Renato Leduc, quien terminará ayudándola a emigrar a nuestro país.

En México llegó a vivir 43 años, donde conoció, sin frecuentarlos, a Diego Rivera y Frida Kahlo. La pintora restablecería sus lazos con varios de sus colegas y amigos surrealistas en el exilio, como André Breton, Benjamin Péret, Alice Rahon y Wolfgang Paalen, pero sobre todo, se reencontraría con la pintora española exiliada Remedios Varo, a la que ya había tratado en París, convirtiéndose en una de sus mejores amigas. En 1946 se casó con Emérico Weisz, fotógrafo húngaro con quien procreó a sus dos hijos: Gabriel y Pablo.
La obra pictórica de Leonora Carrington es considerada un clásico contemporáneo. Entre sus obras destacan "Retrato de Max Ernst", "Arca de Noé", 'El mundo mágico de los mayas" y 'Temple of the world'.  Además de "El baño de los pájaros", "Autorretrato en el albergue del caballo de Alba” y la "Torre de la memoria", donde se aprecia el simbolismo celta, la magia y el ambiente onírico, así como el humor elegante, suave y negro que caracterizó a la artista.

Es por ello que el medio artístico y literario se encuentra de luto, por la pérdida irreparable de Leonora Carrington la pintora, escultora y escritora más importante del surrealismo en México de los siglos XX y XXI.

Junio, 2011

Arquitectura para el espectáculo. Por Pamela Vicke Sánchez



Al arquitecto Alejandro Luna Ledesma se le reconoce más su legado escenográfico dentro de la historia teatral mexicana, sin embargo, la danza también se ha beneficiado con su talento, dentro de ese gremio, el artista es admirado por sus creaciones en grandes montajes basta mencionar su participación en la escenografía de la coreografía El viaje a la luna o Viaje a la X (De la Luna a la Tierra) de Raúl Parrao. La mancuerna fue sui géneris, ya que se conjuntó la danza bizarra de Parrao con la propuesta del arquitecto Luna, quien utilizó una pantalla plana como en los inicios del cine y su entorno, al plano tridimensional virtual con elementos multimedia, micas especiales y juegos de luz con el propósito de respetar la idea del ilusionismo.

El arquitecto también es diseñador, iluminador y escenógrafo, comenzó a hacer teatro a los 18 ó 19 años de edad, cuando estudiaba arquitectura en la UNAM y poco a poco, fue descubriendo la magia de la escenografía. El momento en que este destacado escenógrafo encontró su vocación teatral y decidió unirla a la arquitectura ocurrió cuando cursaba materias de arte dramático en la Facultad de Filosofía y Letras. En la arquitectura teatral se inicio asesorando al arquitecto José Villagrán García en los proyectos de los teatros de los planteles Coyoacán, La Viga, Mixcoac, Tacubaya e Insurgentes Norte en la Escuela Nacional Preparatoria de la UNAM.

Ha dedicado cuarenta años de su vida a la creación de espacios y es por ello que acaba de ingresar a la Academia de Artes. También ha participado en el diseño de largometrajes y series en televisión. Como académico fue director de la carrera de diseño teatral en el Centro Universitario de Teatro entre 1981 y 1985, entre 1989 y 1991 encabezó la Dirección de Teatro del Instituto Nacional de Bellas Artes, también ha impartido cursos en instituciones de enseñanza superior del país y en el extranjero Por eso es uno de los escenógrafos más importantes que tiene nuestro país.

Entre los teatros que el arquitecto asesoró se encuentran el “Juan Ruíz de Alarcón”, el Sor “Juana Inés de la Cruz”, la Sala “Miguel Covarrubias” y el Foro del Centro Universitario de Teatro, todos ubicados en el Centro Cultural Universitario de la UNAM. Gran parte de las obras donde Luna realizó las escenografías fueron producidas por la Universidad, entre éstas destacan: Tío Vania, de Chéjov, y De la vida de las marionetas, de Bergman, dirigidas por Ludwik Margules; Reso, Y con Nausistrata, ¿qué? y La historia de la aviación, escritas y dirigidas por Héctor Mendoza; Minotastas y su familia, escrita y dirigida por Hugo Hiriart; La mudanza y La visita del ángel, ambas de Vicente Leñero, dirigidas por Adam Guevara e Ignacio Retes, respectivamente; Armas blancas, de Víctor Hugo Rascón Banda y El príncipe de Hamburgo, de Heinrich Von Kleist, dirigidas por Julio Castillo; y Lástima que sea puta, de John Ford, Miscast, de Salvador Elizondo y El hacedor de teatro, de Thomas Bernhardt, dirigidas por Juan José Gurrola. También es el creador de la escenografía e iluminación de El Cascanueces, versión contemporánea que dirigió la coreógrafa Adriana Castaños. En esta pieza, jugó con los planos, las dimensiones y las atmósferas.

Actualmente, el arquitecto y escenógrafo Alejandro Luna Ledesma asesora a la Universidad de Guadalajara en el proyecto de su Centro Cultural que incluye el Auditorio Metropolitano (rebautizado como Telmex y ya en funciones), y tres teatros; al arquitecto Daniel Bermúdez, en el Teatro “Julio Mario Santodomingo” en Bogotá, Colombia; al arquitecto Teodoro González de León, en el Teatro Metropolitano de Querétaro; y a la Secretaría de Cultura del Gobierno de la Ciudad de México, en el Teatro Vizcaínas, entre otros. Usted, estimado lector puede ver todo su trabajo que estará expuesto en el Museo Nacional de Arquitectura del Palacio de Bellas Artes, hasta el cuatro de noviembre, no se lo pierda.

Octubre, 2012

Mercado La Merced, 55 años. Por Ma. Pamela Vicke Sánchez



Este año el mercado La Merced cumple 55 años de existencia, inaugurado el 24 de septiembre de 1957 con motivo a la veneración de la Virgen de Nuestra Señora de la Merced, considerado en su tiempo el centro de abastos más grande de la ciudad de México.

En el periodo decimonónico, muchos conventos de la ciudad de México fueron destruidos, ya sea para abrir nuevas calles o para construir nuevos edificios, el de La Merced sufrió la misma suerte el 30 de abril de 1861, al ceder a la municipalidad el exconvento con la finalidad de construir allí una plaza para mercado, y así solucionar temporalmente el problema del abasto de la ciudad. Por su parte, el gobierno estuvo dispuesto a invertir en el mantenimiento e higienización, pero a la larga, el antiguo mercado de La Merced también resultaría insuficiente para albergar a todos los locales.

Durante la década de 1950, en el sexenio del presidente Adolfo Ruíz Cortines, se abrió la avenida Anillo de Circunvalación para facilitar el tránsito de automóviles alrededor de la parte antigua de la ciudad. Al frente del Departamento del Distrito Federal estaba Ernesto P. Uruchurtu, quien decidió sanear las áreas céntricas, recuperarlas para la vialidad y devolverle al Centro Histórico lo que ya constituía una preocupación latente, el libre tránsito e higiene en las calles y avenidas. Hacia 1955, el centro de la capital estaba totalmente invadido de puestos callejeros, la zona del antiguo mercado de La Merced, por ejemplo, se encontraba llena de comercios que se prolongaban hacia la calle. Por otra parte, en la zona de las calles de Allende y Perú, las banquetas estaban invadidas por comerciantes ambulantes cercanos al mercado de la Lagunilla; lo mismo sucedía en el área de Tepito. Por lo que, con la idea de modernizar la ciudad, en 1957 se demolió el antiguo mercado de La Merced, mientras, hacia el oriente en la Delegación Venustiano Carranza, se construía el nuevo con el mismo nombre. Ligado al programa de mercados del Departamento del Distrito Federal, que permitió encausar entre 1955 y 1957, la construcción de dichos equipamientos requeridos en esas zonas, el mercado central le fue encargado al arquitecto Enrique del Moral, en colaboración con los arquitectos Hilario Galguera y Félix Candela, y como residente de construcción estuvo el ingeniero Javier Barros Sierra.

Cuando el arquitecto Enrique del Moral y su equipo realizaron el proyecto, primero estudiaron el entorno e identificaron los productos de primera necesidad, que fueron divididos en seis recintos: la “Nave Mayor” para frutas, verduras y semillas; la “Nave Menor” para cárnicos y abarrotes; el “Paso a Desnivel” que además de servir de paso entre un mercado y otro, se emplearía en la venta de utensilios de plástico, entre otros productos; el “Anexo” especializado en la venta de utensilios para el hogar como ollas, comales, anafres y otros; “Las Flores” dedicado a la venta de plantas naturales y artificiales; y el de “Comidas” que ofrece alimentos preparados.

Las transformaciones y deterioro que ha tenido este emblemático centro de abastos, el más importante por décadas, han sido la falta de mantenimiento, las áreas de estacionamiento ya insuficientes, la ocupación de los vendedores ambulantes de pasillos y banquetas aledañas, el cambio de giro, donde se observa la modificación de comercios dedicados para la venta de productos, ahora como salones de belleza, restaurantes o expendios de artículos importados, entre otros.

También han variado las funciones esenciales como centro de abastecimiento al menudeo de productos básicos, porque los patrones de consumo han cambiado en la búsqueda de mayores ingresos, aunado a la construcción de la Central de Abastos con el fin de ubicar a los bodegueros. A estas transformaciones y desgastes, sería conveniente enfrentarlas con un mantenimiento preventivo y correctivo, para una mejor conservación de uno de los inmuebles más significativos del funcionalismo en México. Lo importante es reconocer que a 55 años de distancia, el mercado La Merced sigue siendo uno de los centros de abasto especializados más importantes de la ciudad, y forma parte de nuestra identidad como ciudad moderna; además de ser uno de los edificios más significativos de dos de los protagonistas de la modernidad arquitectónica en México, Enrique del Moral y Félix Candela.

Septiembre, 2012 

El patrimonio de los países árabes en peligro. Por Ma. Pamela Vicke Sánchez



Las guerras que presenciamos hoy en día en los países árabes del Medio Oriente y el Norte de África que originaron el llamado efecto dominó, se desencadenaron a raíz del derrocamiento, a comienzos del mes de enero, con el Presidente de Túnez Zine El Abidine Ben Ali, y a su vez estallaron protestas  en Jordania, Yemen, Argelia, Libia y Egipto.  Pero es Egipto el que se mantenía en el centro de atención, particularmente por su status como aliado estratégico de los EE.UU. y debido a su tratado de paz con Israel. De modo que el verdadero riesgo de dificultades en la economía es que la revuelta en Egipto se propagara a otros países con una porción mayor de la producción petrolera mundial. Cabe decir que las protestas fueron promovidas por los jóvenes, apoyados en internet y las redes sociales.

Sin embargo, nadie se ha puesto a pensar aún en otro aspecto muy importante: el patrimonio cultural. En el caso de Libia, cuenta con cinco 'joyas' en la lista del patrimonio cultural de la humanidad de la UNESCO y una guerra civil pondría en peligro este tesoro. En relación a lo anterior, la Directora General de la UNESCO, Irina Bokova, pidió la movilización de todos los socios de la Organización para garantizar la salvaguardia del patrimonio cultural de Túnez, Egipto y Libia. Todos ellos trabajan con la UNESCO en el ámbito del patrimonio cultural y habían participado anteriormente en la apertura de la Conferencia que celebra el 40º aniversario de la Convención de la UNESCO para la lucha contra el tráfico ilícito devienes culturales.

En su análisis de la situación del patrimonio cultural de Túnez, Egipto y Libia, señalaron la falta de información fiable sobre el estado de sitios e instituciones relacionados con el patrimonio cultural, la pérdida de las relaciones de trabajo anteriormente existentes con instituciones e individuos clave en este ámbito, el peligro de que la protección del patrimonio cultural quede relegada debido a otras emergencias sociales y económicas, y las condiciones inestables de la actualidad.

La directora de la UNESCO anunció el envío de misiones de expertos a Egipto y Túnez que, en contacto con las autoridades locales, “evaluarán las necesidades de asistencia, en particular en el ámbito de prevención contra el tráfico ilícito de las obras de arte”. Posteriormente, “diseñarán un plan de acción completo para proteger el patrimonio cultural a medio y largo plazo”.

Bokova señaló que trabajarán para concientizar a los jóvenes de estos países de que su patrimonio forma parte de su identidad y “puede llegar a ser un acicate poderoso para la democracia y el diálogo entre culturas”.

En la reunión participaron, entre otros, expertos de la Organización Mundial de Aduanas (OMM), Interpol, el Centro Internacional para el Estudio de la Preservación y Restauración de los Bienes Culturales (ICCROM), el Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS), el Consejo Internacional de Museos (ICOM) y el Fondo Mundial de Monumentos (WMF). Coincidieron en denunciar “la falta de información fiable sobre el estado de sitios e instituciones relacionados con el patrimonio cultural”.

Además, indicaron que se ha perdido el contacto con responsables de protección del patrimonio nombrados por los antiguos Gobiernos y que existe un riesgo de que la protección del patrimonio quede relegada por otras emergencias sociales y económicas.

Abril, 2011

Londres 2012, los primeros juegos olímpicos verdes. Por Pamela Vicke Sánchez



Los XXX Juegos Olímpicos se celebrarán del próximo 27 de julio al 12 de agosto, y del 29 del mismo mes al 9 de septiembre los Paralímpicos, ambos en Londres, Inglaterra, siendo la primera ciudad en ser sede de las Olimpiadas en tres ocasiones. Una parte de ella, llamada la “Londres marginal” debido a sus barrios pobres, en unos meses se transformó en un complejo deportivo, con edificios que fueron construidos bajo un modelo de sustentabilidad que reúsa, reduce y recicla materiales, por lo que son desarmables y reutilizables.

Hasta 2006 la zona estaba ocupada principalmente por naves industriales, las cuales se han reubicado en otros barrios como parte de la estrategia de inversiones del Gobierno; ahora el lugar se ha despejado: las torres eléctricas y los cables aéreos han sido eliminados; se han limpiado millones de toneladas de suelo contaminado para construir nuevas plantas energéticas sostenibles, y planificado un nuevo barrio con infraestructura y equipamiento dividido en tres zonas. Primero la Olímpica, donde antes era un tiradero de basura, ahora se encuentra el Parque Olímpico con el estadio principal, pensado para ser desmontado y así evitar otro “elefante blanco” de la arquitectura. Precisamente después de los juegos, será sede del Campeonato Mundial de Atletismo. El Centro Acuático diseñado por Zaha Hadid, tendrá asientos provisionales, ubicados en unas "alas" que desaparecerán después de los juegos.

La segunda zona es la Ribereña donde se localizan otros recintos principales, el O2 Arena y el Centro de Exhibiciones ExCel, y la tercera zona es la Central donde están los estadios de Wembley y el Hyde Park. La Villa Olímpica consiste en once parcelas residenciales que comprenden a 62 edificios con 2.818 apartamentos y espacios para la recreación. La plaza de la villa será el principal centro social con diversos servicios para los residentes con bancos, tiendas, y salones de belleza, entre otros. Durante su estadía los atletas gozarán de un restaurante abierto las 24 horas del día que brindará unas 60 mil comidas diarias, y será uno de los legados de los juegos, ya que en el futuro se convertirá en una zona de residencias particulares conocida como East Village.

Después de los juegos, los amplios paseos y puentes diseñados para encauzar el flujo de un millón de visitantes, ajustarán su escala para dar respuesta a los requerimientos de un parque urbano normal. Los terrenos libres, una vez que se desmantelen las instalaciones olímpicas, se convertirán en la base para la construcción de un fragmento de ciudad completamente nuevo con más de 8,000 casas, dispuestas a lo largo de calles semejantes a las tradicionales londinenses.

Esperemos que este nuevo concepto de hacer ciudad, sirva para atraer a los turistas nacionales y extranjeros, se mantenga una economía para el mantenimiento de los inmuebles a largo plazo, y no pase como en otras sedes, que todas las infraestructuras creadas, llegan a ser inutilizables, convirtiéndose en elefantes blancos.

Julio, 2012

Las obras públicas sexenales. Por Pamela Vicke Sánchez

Este sexenio (2006-2012) está por llegar a su fin, y solo nos resta hacer el recuento de las obras públicas federales y locales realizadas en ese tiempo.

Por parte del gobierno federal, se realizaron obras que causaron controversia como la Estela de Luz del arquitecto César Pérez Becerril, desde que se da a conocer al proyecto ganador en aquel polémico concurso para el “Arco del Bicentenario”, hasta principios de año que se inauguro, triplicando el presupuesto original. Otra obra por demás discutida fue la remodelación de la Sala Principal del Palacio de Bellas Artes, donde se gastaron también mucho más de lo previsto, además de enfrentar una fuerte crítica al considerar que la intervención no fue la adecuada. También, para el encuentro de jefes de estado del G20, apenas realizado en Los Cabos, Baja California Sur en junio pasado, se realizó un Centro de Convenciones del cual se sabe muy poco. La rehabilitación del Palacio de Lecumberri, fue otra de las obras emprendidas; sede actual del Archivo General de la Nación, proyecto a cargo de los arquitectos Julio Amezcua y Francisco Pardo, At103 y Hugo Sánchez.

El Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), llevo a cabo varios proyectos, como la remodelación del Centro Nacional de las Artes (CNA), y donde tanto alumnos como profesores exigen una rendición de cuentas, al no ver mayores cambios y seguir con las mismas carencias, puesto que al parecer solo hicieron algunas reparaciones superficiales. Otra obra aún en curso es la renovación de la Biblioteca de México en la Ciudadela, intervenida hace una década por el arquitecto Abraham Zabludovsky.  Ahora se desarrolla un plan general a cargo de los arquitectos Bernardo Gómez Pimienta y Alejandro Sánchez para la inserción de fondos personales, como los de José Luis Martínez y Carlos Monsiváis entre otros. También, se están llevando a cabo la ampliación y renovación de la Cineteca Nacional, con proyecto de Michel Rojkind y un nuevo edificio en los Estudios Churubusco, proyectado por Arquitectura 911-José Castillo y Saideg Sringall.
Con respecto a las múltiples obras del gobierno capitalino, se realizaron obras viales y de transporte público, como el Tren Suburbano que conecta al Distrito Federal con el Estado de México, las líneas 2, 3 y 4 del Metrobús, la Línea 12 del Metro que va de Mixcoac a Tláhuac, la rehabilitación del Circuito Bicentenario, autopistas urbanas, segundos pisos, distribuidores viales y ciclovías, entre otras. También se habilitaron vialidades peatonales en el Centro Histórico de la Ciudad, como las calles Madero y Regina, y se recupero la Plaza de la Revolución con el polémico elevador del Monumento a la Revolución.

Esperemos que muchas de estas obras en proceso, se terminen e inauguren antes de que los gobernantes federal y local pasen la estafeta, sin que eso signifique que queden a medias, o con una calidad constructiva deficiente. Lo que nosotros esperamos como ciudadanos, para el sexenio que iniciarán los nuevos gobernantes, es que los proyectos dados a conocer en sus campañas puedan llegar a ser una realidad, y no quedarse simplemente como propuestas de campaña. Veremos que nos espera, estimado lector, en los próximos seis años.

Julio, 2012.

Los festejos del Bicentenario, una mina de oro. Por Ma. Pamela Vicke Sánchez

Hace 100 años, Porfirio Díaz conmemoró la independencia de una manera única con la inauguración del Ángel de la Independencia, la Escuela Normal Superior, el Hospital de la Castañeda y obras para la dotación de agua potable y salidas para el drenaje de la ciudad, entre otras. Cien años después se repite la misma historia, comenzando por la creación de la Coordinación de la Comisión organizadora en la Conmemoración del Bicentenario del Inicio del Movimiento de Independencia Nacional y del Centenario de la Revolución Mexicana. Primero el ex presidente Vicente Fox nombró a Cuauhtémoc Cárdenas como responsable de la misma, quién pronto terminaría declinando.  Después ya con el presidente Felipe Calderón nombró al ahora ex presidente del CONACULTA Sergio Vela, quien tras varios escándalos por gastar excesivamente en viajes internacionales no pudo con el encargo.

Otros personajes que estuvieron involucrados en el mismo puesto fueron el presidente del Teletón Fernando Landeros, el ex presidente de CONACULTA Rafael Tovar y de Teresa y Bernardo de la Garza, todos ellos despedidos o con renuncias sin mayor explicación. Otro integrante fue el historiador José Manuel Villalpando señalado por el mal manejo de los recursos destinados a los festejos, y actualmente el secretario de la SEP Alonso Lujambio es el nuevo vocero de las fiestas conmemorativas, quien anunció que la construcción del Monumento Bicentenario, el gran símbolo de los festejos,  no estaría terminado sino hasta 2011.

Con todo lo anterior me pregunto ¿En realidad que se celebró el 15 y 16 de septiembre y qué se celebrará el 20 de noviembre?, si las autoridades dan cualquier pretexto para justificarse por las construcciones, remodelaciones y demás obras relacionadas, las cuales no quedaron listas para las conmemoraciones sino hasta quien sabe cuando exactamente, y ello no por falta de recursos, ya que se ha destinado una buena cantidad del presupuesto a varias dependencias del Gobierno Federal.

La situación en general del país no parece invitarnos a celebrar nada, el alza de precios en la canasta básica, la gasolina, el gas LP, así como también la sorpresiva aparición el año pasado del virus de la influenza AH1N1, y los desastres naturales como los inundaciones que vivimos ahora en varios estados del país, son un reto enorme para todos. En lo económico-social, mucha gente se ha quedado sin empleo y el que llegan a encontrar es de manera temporal, si no se tienen que ganar la vida por medio del comercio informal o en casos extremos forman parte de la delincuencia organizada, narcotráfico, secuestros, etc.  Por si fuera poco el caos vial que se generó unos días antes del grito con el cierre de las principales calles alrededor de la Plaza de la Constitución, Monumento a la Revolución y Paseo de la Reforma con motivo de los montajes para el desfile del 15 de septiembre fue impresionante. Cabe decir que tal desfile fue organizado por un extranjero, quiero pensar que es una muestra de que no existen  mexicanos capaces de organizar algo de ese nivel de complejidad.

En vez de celebrar 200 años de Independencia y 100 años de la Revolución, cada uno de nosotros deberíamos de reflexionar y hacer un balance si en 200 años hemos avanzado o retrocedido..., se los dejo a su criterio.

Septiembre, 2010.

Arquitecto José Antonio Attolini Lack. 1931-2012, in memoriam. Por Pamela Vicke

El medio de la arquitectura mexicana contemporánea todavía no se reponía de la pérdida lamentable de Ricardo Legorreta, cuando el pasado 28 de febrero dejó de existir otro de los arquitectos más importantes del siglo XX, Antonio Attolini Lack. Nacido en Ciudad Juárez, Chihuahua en 1931, su obra fue reconocida por sus propuestas de casas habitación, edificios comerciales y religiosos, entre ellos la iglesia Santa Cruz de Pedregal de Ciudad de México, como uno de los más sobresalientes.

El arquitecto Attolini estudió en la Escuela Nacional de Arquitectura de la antigua Academia de San Carlos, tuvo como profesores a los arquitectos José Villagrán y Francisco J. Serrano y se recibió en 1955. Fue profesor del taller de diseño en la misma institución donde se formo y en la Universidad La Salle, donde transmitía a los alumnos su experiencia profesional. Su experiencia se forjo al trabajar desde que era estudiante en el despacho del arquitecto Francisco Artigas, donde asimilo y aplico el método racionalista del estilo internacional. No obstante, más adelante se identifico con una arquitectura que reivindicaba las características locales o regionales, tanto en el uso de materiales y procesos constructivos como en la forma y proporción. Es decir una transición, que reveló el paso de una propuesta con vocación de transparencia —derivada, como en el caso de Artigas, más del estudio de la arquitectura moderna del suroeste de Estados Unidos, que de los movimientos de vanguardia europeos de principios del siglo XX— a otra donde predominó el muro continuo, colorido y con textura.

En esta fase se destaca en sus obras la importancia de la luz, el uso de las dobles alturas, tragaluces y patios interiores, tanto en la construcción del espacio como en la organización del programa arquitectónico. El mismo Attolini hablaba de una búsqueda de lo esencial en cada proyecto que lo llevó a reducir el número de elementos a los mínimos necesarios. A finales de los años setenta y principios de los ochenta, en pleno despunte del posmodernismo, la arquitectura de Attolini, sin abandonar los materiales locales, siguió una geometría más compleja, utilizando circunferencias y triángulos, tanto en planta como en la forma de las ventanas. Sus proyectos nunca estuvieron limitados por una tendencia, pues eran la expresión física de su manera de ser, en sus obras no se percibían rasgos de monumentalidad, sino una arquitectura pensada para la gente. El propio arquitecto consideraba que sus obras  evolucionaban porque realizaba cosas diferentes en cada proyecto, con la finalidad de ofrecer algo nuevo, más esencial que lo anterior, diseñar con un mismo estilo lo consideraba un auto plagio.

A lo largo de su vida profesional, fue premiado con el primer premio Casa-habitación en 1961, con la medalla de plata en la Primera Bienal de Arquitectura Mexicana  en 1990 y la de oro en la Segunda Bienal en 1992.  En 2002 le dieron el Premio Nacional de Arquitectura, que entrega la Federación de Colegios de Arquitectos de la República Mexicana, y en 2010 se publico un libro sobre su obra.

Su legado es el de uno de los autores más importantes de la arquitectura mexicana contemporánea del siglo XX, fundamental para los futuros arquitectos, así como para los profesores y sus procesos de enseñanza-aprendizaje, porque su trabajo siempre se caracterizó por ser de gran honestidad y conocimiento constructivo, en la llamada corriente de arquitectura emocional que proponía en esa época, Esto lo distinguió no solo por ser proyectista contemporáneo sino diseñador, constructor, y artesano racional del espacio. Su partida representa, además de una pérdida para México y su arquitectura, hoy en día se aprecia casi imposible llegar a esa calidad en la ejecución de cualquier obra arquitectónica.

Gracias arquitecto por los conocimientos que dejó a través de sus obras, entrevistas y publicaciones. Hasta luego José Antonio Attolini Lack.

Mazo, 2012

Terremotos. Por Ma. Pamela Vicke Sánchez

En lo que va de 2010, la actividad sísmica se ha hecho sentir en varias regiones del mundo, y la información sobre estos fenómenos naturales estuvo presente en los medios de comunicación a nivel mundial.  Para entender un poco el origen, un terremoto es el movimiento brusco de la tierra causado por la súbita liberación de energía acumulada durante un largo tiempo, en general se asocia el término terremoto con los movimientos sísmicos de dimensión considerable, aunque rigurosamente su etimología significa "movimiento de la tierra".

A continuación mencionare los terremotos más destacados hasta la fecha.
-12 enero 2010.- Haití sufre los estragos de un terremoto de 7,0 grados en la escala de Richter, el peor en su historia. Con más de 200 mil muertos.
-14 de enero.- La capital italiana fue sacudida por un temblor de 4.5 grados escala Richter, lo que provocó daños leves en algunas estructuras y pánico entre los ciudadanos, esto debido a la experiencia sufrida la madrugada del 6 de abril del año pasado cuando un terremoto dejará 293 personas fallecidas.

-27 febrero 2010.- Un terremoto de 8,8 grados en la escala de Richter causó una gran destrucción en el centro y sur de Chile, uno de los países más sísmicos del planeta, dejando como saldo más de 400 muertos y más de 800 mil damnificados. La Tierra se desplazó de su eje unos ocho centímetros y los días, en consecuencia, se acortaron poco más de un microsegundo (una cosa imperceptible).<+span>


-4 de marzo 2010.- Al menos 64 heridos y cuantiosos daños materiales dejó el sismo de 6,4 grados en Taiwán.

-8 de marzo 2010.- Un sismo de 6,6 grados al este de Turquía mata a 51 personas y varios daños materiales, además demolió las casas de adobe del poblado de Elazig.

-4 de abril 2010.- Un terremoto de 7,2 grados en la escala de Richter sacude Baja California (México) dejando 2 muertos, más de 230 heridos, viviendas y calles dañadas en la ciudad de Mexicali. Agrietamiento severo generalizado en el suelo de la ciudad Guadalupe Victoria.

-6 de abril 2010.- Al menos 22 heridos dejó el sismo de 7,7 grados en la escala de Richter en norte de Sumatra, en Indonesia, el más fuerte que sacude ese país desde el terremoto que originó un devastador tsunami a fines de 2004.

¿Por qué tantos terremotos?

Podría parecer que los devastadores terremotos que han sacudido a la Tierra en los últimos meses, como los de China, Haití y Chile, reflejan un incremento en la actividad sísmica del planeta, pero no es así. En realidad, estos terremotos forman parte de un patrón constante que se ha visto desde los 1900, cuando comenzaron los registros geológicos. Según el Servicio de Inspección Geológica de Estados Unidos (USGS) "No ha habido más terremotos en el mundo", le dijo a BBC Ciencia el profesor Francisco Vidal Sánchez, sismólogo investigador del Instituto Andaluz de Geofísica de la Universidad de Granada. Los terremotos son procesos condicionados en el tiempo en cada zona y si vemos la distribución a escala global podríamos considerarlos como un proceso aleatorio". Según el experto, otra creencia común -y errada- sobre los terremotos es que si en una zona de riesgo no han ocurrido movimientos de la tierra durante mucho tiempo, pronto ocurrirá un sacudimiento de gran magnitud. “En unos sitios se "relaja" la energía antes de que se acumule toda la energía posible, en otros sitios se libera de una sola vez, es decir, es distinto de un sitio a otro".

No cabe duda que debemos estar preparados, así como tomar en serio los simulacros para saber que hacer antes, durante y después de un sismo, estar consientes que as un evento de tipo natural y como las inclemencias del tiempo, un terremoto puede suceder en cualquier momento.

Mayo, 2010

Sustentabilidad. Por Ma. Pamela Vicke Sánchez

La sustentabilidad es un concepto que desde hace varias décadas ha llamado la atención a estudiosos de diferentes disciplinas, biólogos, sociólogos, antropólogos, geógrafos, urbanistas, arquitectos y artistas, entre otros. En el caso de la arquitectura, es sostenible al aprovechar los recursos naturales, de tal modo que minimice el impacto de los edificios sobre el medio ambiente y sus habitantes. Esto se lleva a cabo a través del análisis en el ciclo de vida de los materiales, el desarrollo del uso de materias primas y energías renovables, la reducción en las cantidades de energía utilizado en la extracción de recursos naturales, su explotación y la destrucción o el reciclaje de los residuos.

Es por ello que los materiales adecuados para la construcción de edificios sustentables, deben poseer características tales como bajo contenido energético, baja emisión de gases en efecto invernadero como CO2 - NOx - SOx -, y contener el mayor porcentaje en materiales de reutilización, entre otros. Entre los materiales que se pueden reciclar se encuentran: hormigón de pavimentos, que se vuelve a triturar y se puede utilizar en estructuras de menor carga, hierro estructural para obras menores, rejas, así como también el hierro fundido para las líneas de agua y gas, entre otras instalaciones.

Diversos despachos se dedican al proyecto de edificios sustentables, como es el caso del estudio H. Asociados que con su proyecto para la nueva sede de Korea Electric Power Corporation (KEPCO) en Seúl Corea del Sur, logro la generación de electricidad, su conservación, y sistemas de iluminación inteligente para espacios exteriores. Un ejemplo a resaltar también es como el actor norteamericano Brad Pitt, reconstruyó un centenar de viviendas sustentables en un barrio pobre de Nueva Orleans, devastado por el Huracán Katrina.

En definitiva, para los desarrolladores resulta de suma importancia construir los complejos inmobiliarios bajo estándares y especificaciones precisas, demandadas a partir de lo significativo del desarrollo sustentable. De hecho, es importante para estos promotores hoy en día, pensar que cuando construyen debe hacerlo de una manera congruente con el medio ambiente y el ahorro de energía, es decir, pensando en las siguientes generaciones, y conscientes de lo importante de construir sin destruir y afectar el entorno.

Finalmente, el problema es que este proceso está por adquirir una magnitud sin precedentes, basta ver las consecuencias actuales del cambio climático, la sobrepoblación, los flujos de las personas que viven en la periferia y trabajan en la ciudad, buena parte de ellas por bajo la línea de la pobreza. Será en estas condiciones donde la tecnología y la arquitectura deberán experimentar con lo más avanzado para integrar la problemática fundamental de la ciudad, y su impacto al medio ambiente.

Abril, 2010.

El espacio público de la Ciudad de México. Por Pamela Vicke Sánchez

El espacio público está compuesto por el conjunto de lugares de uso social que ocupan todos los habitantes de la ciudad, y está destinado al uso y disfrute colectivo, además de ser importante por su valor urbano. De tal suerte, espacios como banquetas, calles, plazas, parques, jardines y camellones adquieren relevancia por las actividades que se desarrollan en ellos, como es el caso de la calle Madero del Centro Histórico de nuestra ciudad, que desde 2010 es peatonal, y tanto los habitantes de la capital como los turistas nacionales y extranjeros se han apropiado de él.

El Zócalo es otro ejemplo característico, desde que se conformó como la Plaza Mayor en la época colonial, donde estuvo el mercado El Parián, considerado el más importante de la ciudad en aquel entonces. Años más tarde al desaparecer este inmueble, la plaza se lleno de jardines, árboles y andadores donde se podía transitar. Pero a falta de mantenimiento, el Zócalo se fue deteriorando al grado de quitar las áreas verdes y rellenarlo de concreto, como lo conocemos hoy en día. El espacio se destina para eventos masivos de todo tipo, exposiciones temporales, manifestaciones, además de que el gobierno de la ciudad lo utiliza cada noviembre con una mega ofrenda de muertos, en diciembre con una pista de patinaje y diversas actividades alusivas, y en enero con la mega rosca, entre otras actividades.

En los últimos tiempos el espacio público se ha transformado por diversas circunstancias, en cierta medida hasta se ha privatizado, por el crecimiento de la población y la inseguridad. La población termina por poner rejas en las boca calles de sus colonias, un ejemplo es la unidad habitacional CTM Culhuacán que está cerrada en la zona del estacionamiento porque los vecinos temen les abran el coche. Si no fuera por las pequeñas calles que están dentro de la unidad, que permanecen abiertas, no se podría entrar y recorrer con facilidad el conjunto.

Otros problemas, son las calles de mayor afluencia que se han vuelto intransitables por la ocupación de los vendedores ambulantes, y que algunos parques estén en completo abandono como en algunas zonas de la Delegación Álvaro Obregón. No obstante hay esfuerzos para tomar en cuenta, al observar que algunos camellones ahora tienen luminarias, pasto, árboles, y rejas para que la gente no pise o invada las áreas verdes. En los parques, la mayoría han sido remodelados, mejoraron o sustituyeron columpios, y colocaron aparatos para hacer ejercicio, donde la gente puede realizar actividades físicas, además de correr.


Finalmente, la recuperación del espacio público es importante considerarla en los proyectos que buscan albergar el cotidiano transcurrir de la vida colectiva, ya que enlazan y entretejen el ámbito propio de la arquitectura con su dimensión urbana. De esta manera, se posibilita la convivencia, el esparcimiento y la recreación, por ser estos los lugares de apropiación que la sociedad necesita para su desarrollo integral. Y así evitar que sean contemplados como los nuevos espacios públicos, los centros comerciales, tipo Antara Polanco, Paseo Acoxpa, Reforma 222 y otros más, donde la gente se siente más segura, pero no para el encuentro y recreación social, sino para el consumo masivo.


Febrero, 2012

Segundos pisos, lujo o necesidad. Por Ma. Pamela Vicke Sánchez

Recientemente se ha generado una controversia por la construcción de los segundos pisos, los cuales generan molestias y caos vial en su tiempo de construcción y son considerados poco funcionales, además de fomentar el uso del automóvil. Según vecinos y autoridades delegacionales, el segundo piso en el tramo del Periférico, de San Antonio al Toreo y la Supervía del Poniente, que recién anunció su construcción el gobierno capitalino, no son la solución al problema vial. Como es el caso del jefe delegacional de la Miguel Hidalgo Demetrio Sodi, quien opina que las vialidades de estas características no han resuelto el problema del tránsito.

Además no cuentan con el presupuesto para terminar las obras como es el caso del distribuidor vial Centenario que se construye entre los límites de la delegación Gustavo A. Madero y Tlalnepantla, Estado de México. Fernando Aboitiz titular de la dependencia capitalina, analiza la contratación de una segunda empresa para reforzar los trabajos y concluir la obra que tiene dos años y medio de haber iniciado, aunque los vecinos estén en desacuerdo en vender parte de sus terrenos y dar paso a la obra del lado mexiquense, aunado a las afectaciones viales que se registran en ésta demarcación.

En una nota publicada el 15 de noviembre de 2009 en el periódico El Universal, la periodista Johana Robles comentaba sobre el distribuidor que va desde avenida Centenario hacia la Vía Morelos, que tiene conexión con la avenida Insurgentes rumbo a la autopista México-Pachuca, y que desde un recorrido por la zona observó que los trabajos estaban abandonados. Una parte del puente era usada como estacionamiento, e incluso que una base de peseros se había instalado en la zona. Otro obstáculo más en este tipo de vías es el uso de un chip de acceso como en el caso del Viaducto Elevado Bicentenario,  dónde los usuarios que realizaron su pago, se encontraron con la sorpresa de que el chip no activó las plumas de acceso.

Por último, quiero pensar que los puentes fueron construidos para permitir llegar en menor tiempo a su destino a la población, y así aminorar el tráfico vehicular. Pero eso no necesariamente implica pagar una cuota, por ello tanto las Cámaras de Diputados, Senadores, autoridades delegacionales, los gobiernos del Estado de México y del Distrito Federal, deberían lograr acuerdos en los que beneficien a todas las partes.

Enero, 2010

Adiós al arquitecto Ricardo Legorreta Vilchis. Por Pamela Vicke Sánchez

El gremio de la arquitectura está de luto por la pérdida lamentable de uno de los proyectistas más importantes de la arquitectura mexicana contemporánea, reconocido a nivel internacional. Se trata del arquitecto Ricardo Legorreta Vilchis fallecido el pasado 30 de diciembre de 2011 a la edad de 80 años, víctima de cáncer de hígado que le fue diagnosticado hace dos años. El arquitecto nacido en la Ciudad de México el 7 de mayo de 1931, no tenía una respuesta clara a su pasión por la arquitectura, pensaba que venía de su padre que se dedicaba a las finanzas y viajaba por todo el país, así el pequeño Ricardo tuvo la oportunidad de conocer muchos pueblos y se acostumbró a caminar y observar, de ahí despertó su amor por México.

Egresó en 1952 de la carrera de arquitectura en la UNAM, pero antes ya había comenzado a trabajar en el despacho del arquitecto José Villagrán García, primero como dibujante, después como jefe de proyectos y socio durante 12 años, de quién aprendió a ser disciplinado, sobre todo en el trabajo de la construcción. “Con él aprendí a ser profesional, la ética, la honradez, la responsabilidad de construir para el usuario y no para nosotros”. “Villagrán sabía construir, sabía que es el cemento y el tabique… hoy día debido a la diversificación en el trabajo de la arquitectura, ese conocimiento se ha ido perdiendo y muy pocos arquitectos saben construir”, expresó Legorreta en una entrevista que le realizó el periódico La Jornada en Junio del año pasado.

En los años sesenta fundó Legorreta Arquitectos al lado de Noé Castro y Carlos Vargas, oficina que después se convertiría en Legorreta+Legorreta, al incorporarse su hijo Víctor. Consolidado el despacho, diseñarían diversas obras a nivel internacional; Estados Unidos, Europa, Medio Oriente y Sudamérica fueron algunos de los lugares. El arquitecto también desarrollo actividades académicas, y fue acreedor de múltiples premios y reconocimientos nacionales e internacionales.

Las principales influencias reconocidas por Ricardo Legorreta fueron de los arquitectos José Villagrán y Luis Barragán, del primero por la asimilación de un oficio y del segundo, por el uso del color, los volúmenes sólidos y la revalorización de la cultura popular. Su tendencia a la arquitectura “emocional y apasionada” como él la definió, integra lo moderno y lo antiguo, lo general y lo local, además de buscar referencias en arquitectos como Luis Kahn, Charles Correa o en las ruinas prehispánicas.

A pesar del cáncer que tenía, el arquitecto Legorreta siempre trabajó hasta el final de sus días, porque fue su mejor medicina para distraerse un poco de la enfermedad. Incluso en septiembre de 2010 fue invitado a dar una charla en el seminario internacional del DOCOMOMO (Documentación y conservación de la arquitectura del Movimiento Moderno) realizado en la UNAM. En aquella ocasión se veía tan lleno de vida, que era difícil imaginarse su inminente fallecimiento.

Finalmente, el legado que nos deja el arquitecto Legorreta a través de su vida profesional, es ser sencillos y no pretensiosos, la pasión por el proyecto, la arquitectura como un servicio social, además de la visión de realizar propuestas para el cliente y no para uno mismo. El tener en cuenta los aspectos principales como son el manejo de la luz, viento, agua, color y entorno. Los arquitectos hoy en día además de proyectar y calcular, también debemos de saber construir con nuestras propias manos. Considero que tanto las escuelas de arquitectura como los despachos de arquitectos a nivel nacional e internacional, deberían abrir sus puertas a los alumnos que están por terminar la carrera para comenzar a ejercer sus prácticas y así obtener experiencia profesional antes de salir al campo laboral. Los futuros docentes y profesores deberían de predicar con el ejemplo tanto en la práctica como en la enseñanza-aprendizaje, no solo al transmitir los conocimientos, sino al revalorar las referencias teóricas, históricas y proyectuales, el contexto, la sensibilidad, sin olvidar sus orígenes.

Gracias arquitecto por las enseñanzas, lo tendremos presente a través de sus obras, libros, entrevistas y publicaciones. Hasta luego Ricardo Legorreta Vilchis (1931-2011).

Enero, 2012